| Luna,
25 años, Bogotá, Colombia 12
de junio de 2011
PARA
MI GATTO, AUNQUE NO SEA MÁS TU LUNA
PARA
MI GATTO, AUNQUE NO SEA MAS TU LUNA…
Recuerdo
cuando mi corazón repleto de dicha me dictaba sublimes frases de amor,
con cada carta quería llenarte de él para que, aunque pasara lo peor, aún
pudieses guardar esa luz en ti, mi luz, mi amor que del todo te entregue
junto con mí ser por el tiempo que la vida nos regaló. En ese momento no
me importaba nada, sólo apreciar y guardar en mi cada momento como si
nunca pudiese volverlo a vivir, sin medir las consecuencias, como un ave
volando hacia el sol, quise ser para siempre uno con tigo, pero al igual
que para el ave, en mi utópica odisea termine por quemar mis alas y
caer…
Ha
pasado tanto tiempo ya desde entonces qué finalmente puedo ver con
claridad a través de mi dolor, a través de la decepción, a través de
los recuerdos buenos, malos y difusos, lo cual me lleva al motivo de esta
Carta para ti. Porque realmente todas las cosas que cité anteriormente no
me permitieron en su momento decirte lo que era más importante para mí,
lo que me hubiese dejado en paz el alma, para poder en verdad dejar todo
atrás, y es la sensación de no haber dejado todo en claro, que hace que
el tiempo no haya podido aún curar del todo el dolor de nuestro pasado,
que se ha quedado en mi como si hubiese sido sólo ayer.
Me
propuse por lo tanto olvidarte desde el día que me dijiste que ya no me
amabas como antes, para mí fue muy duro y cruel continuar amando a
alguien sin ser correspondida además, porque durante largo tiempo no
hiciste más que herirme, humillarme y despreciarme, lo que al final
terminó por convencerme que en verdad no me amabas más, que no era otra
de tus pruebas para saber cuánto te amaba, cuando al fin pude ver esto y
pude aceptarlo dentro de mi quise morir, nunca sentí un dolor tan grande
en toda mi vida, aún hoy, después de casi 4 años estoy llorando
mientras , en este intento desesperado, trato de vaciar mi corazón por
este medio, aunque sé, tal vez estas palabras nunca lleguen a ti.
Te
sueño a menudo, a veces siento que estas con migo en todo lo que hago,
como si hubieses muerto y tu alma me acompañase, En realidad no alcanzas
a imaginar cuanto te amé, cuanto me duele aún saber que te he perdido
para siempre, porque me había jurado a mí misma y al cielo que tu serias
el único hombre en mi vida, porque fue pecado amarte tanto aún por
encima de mi misma, y pequé contra el cielo y contra mí misma, y pequé
por ingenua por que ignoraba que en el mundo pudiese existir tanta maldad,
aún más me sorprendí al saber que esa maldad venia de personas tan
cercanas a nosotros, de tu madre que no hacía más que ponerme bebedizos
y brujerías en las comidas para separarnos, de tus supuestos amigos que
no deseaban más que verme llorando destrozada en mil pedazos, de tu ex
novia en ese momento que me odiaba con razón, pues supongo que tampoco
pudo terminar bien las cosas con tigo.
Pero
lo que más me hirió fue ver que todo ese mal te alcanzó, que lleno, que
aún llena tu corazón. Cuando te conocí
me dijiste que odiabas a tus padres, yo creo que en tu interior
sabes porque y yo quería ayudarte, pero siendo tan inocente, pensé en
reunirte con ellos y no sabía que me estaba clavando el cucho en medio
del pecho. Qué triste que tu espíritu no fue tan fuerte como para
elevarse por encima de las cosas vanas de la vida como lo son los vicios,
los falsos amigos, las apariencias, que tristeza tan profunda que nunca
pudiste comprender el por qué quería que tu desearas forjarte como
alguien mejor y superar todo aquello, todo lo oscuro y vil de tu familia y
de ese mundo al que perteneces, Porque tus palabras no eran precisas yo
nunca desee cambiarte.
Ahora
comprendo que no puede enseñársele a ver a quien no lo quiere, quien no
tiene la fuerza dentro de sí mismo para aceptar sus fallas, sus complejos
y defectos; Un sabio me enseño que aunque no lo queramos las personas que
te aman verdaderamente son como enormes espejos que te están mostrando
todo el tiempo lo peor de ti, para que al corregirlo, al superarlo, al
aprender de ello puedas llegar con sinceridad a ser más feliz con tigo
mismo y a hacer más feliz a los demás, pues ellos quieren lo mejor para
ti. Cuanto desearía que supieras eso ahora para que no siguieras
encerrado en toda esa oscuridad ya que entre más tardas en tomar el
camino más del tiempo precioso disponible en esta vida pierdes, pues tan
sólo podemos alcanzar fragmentos de felicidad en cada paso que avanzamos
y no vamos a estar aquí eternamente.
Me
duele aún tanto todo el daño recibido de tu parte nadie debe humillarse
a tal punto por amor, eso no es amor, pues alguien que ama no permitiría
a su bien amado hacerse tanto mal ni se lo procuraría, el amor ya trae en
si su propio sufrimiento, sus pruebas, la vida ya es lo suficiente mente
dura con una pareja, no hay que agregarle más, porque el amor debe
cuidarse, éste se cultiva y se nutre con el cuidado del otro y la
reciprocidad si no muere. Ahora ya lo
sé, permití todo aquello en parte por mis mismos miedos, complejos y
fallas, la buena noticia es que ya he podido aprender de todo eso y sabes
me ha hecho tanto bien que ahora tengo relaciones afectivas mucho más
sanas y constructivas, quisiera lo mismo para ti, que un día pudieses
escapar de ese calabozo al que llamas “ tu vida” y por fin ser feliz
con alguien, creo que por eso me odias ahora porque te duele que comparta
mi vida con alguien más, pero créeme fue indescriptiblemente doloroso
cada paso que tuve que dar para construir en mí una mejor persona, que aún
debo seguir caminando cada día un paso a la vez.
Me
siento triste al pensar que estarás sufriendo aún, porque en el fondo
conocí a ese hombre, del que me enamore alguna una vez, ese hombre tierno
y generoso, ese hombre sincero y romántico que dejaste ver de vez en
cuando y que sé que no pudo ser un engaño, porque sé que me amaste, en
su momento, y ese es mi único consuelo para seguir adelante con mi vida,
saber que ese amor tan bonito existió entre nosotros por lo menos una vez
en la vida y que aunque me dejaste una amarga experiencia , también fue
gracias a todo ese dolor que pude aprender a ser una persona más firme, más
segura de sí misma y con la frente bien en alto para enfrentar toda la
porquería que existe en este mundo, Gracias a ti pude saber que la maldad
es real y que los cuentos de hadas y finales felices no son siempre como
los cuentan; Yo estoy buscando aún mi final feliz cada día mientras
construyo mi familia y esta nueva vida que Dios me ha regalado, mi sueño
con tigo es que lograras lo mismo y que todo el mal y el dolor entre
nosotros pudiesen definitivamente desaparecer, que sin rencores ni
arrepentimientos un día pudiésemos sentarnos a hablar y tomar un café
siendo tú mismo, no ese que se oculta tras su máscara de “niño bien súper
relajado”.
Yo
por ahora ya me siento mucho mejor después de escribirte y siempre te
enviare mucha luz cuando piense en ti, cuando sueñe con tigo y cuando
pase frente a tu casa o a los lugares que visitábamos juntos no sentiré
más dolor ni odio hacia la
gente que me hizo tanto mal, lamento profundamente haberte herido, tal vez
con suerte podamos escribir dos finales felices para esta historia, que
Dios guie tu camino y permita que la luz del amor te llene tan
profundamente que nunca tengas que mirar de nuevo la luna en las noches
sino que esa luz tan intensa siempre esté con tigo.
Hasta
cuando el destino quiera, si la vida nos regala otro segundo.
Cuídate
mucho y vive tu vida con sincera felicidad.
LUNA
|