San
Luis Potosí, México, 19 de
marzo, 2010.
Manuel:
Creo que éste será un muy largo fin de semana, pues te voy a
extrañar más de lo normal. Tus
actitudes me desconciertan demasiado y hacen que surjan dudas sobre lo
nuestro... “Lo nuestro”, la verdad no sé si existe algo entre
nosotros, y si lo hay, no tiene nombre, o no se cómo nombrarlo.
Somos algo prohibido, me hubiera gustado haber tenido algo
contigo en el pasado, porque creo que hubiera sido algo muy especial y
bello.
Esto es algo que no esperaba que me pasara, es más ni siquiera
lo imaginaba, han sido demasiados años sin vernos, sin saber el uno del
otro, nos perdimos la pista por muchísimo tiempo, y ahora después de
tantos años, apareces de la nada y me llenas de ilusiones y sueños, me
dices que era, soy y seré por siempre el gran amor de tu vida, que
nunca dejaste de buscarme y que ahora que me encontraste, de nuevo, no
me vas a volver a perder. Yo
me pregunto, ¿alguna vez, en el pasado, fui tuya?, que yo recuerde no
fue así, pues eras el novio de mi mejor amiga, si recuerdo que me
perseguías y decías quererme demasiado, pero nunca lo demostraste,
entiendo que éramos demasiado jóvenes, en ese entonces, y la verdad
nunca hubo un sentimiento de amor de mi hacia ti, aparte de que no podía
traicionar la amistad de esa persona con la que salías.
No te niego que me elevabas el ego, por cortejarme, de esa
manera, pero, para mí siempre ha sido muy importante la lealtad y
fidelidad, hacia las personas que me quieren y me brindan su cariño,
por eso nunca pude verte de otra forma que no fuera solamente como
amigo.
Ahora, después de más de 20 años, nos volvemos a encontrar y
dices seguir enamorado de mí, pero cada quien tiene su vida hecha, tú
con tu esposa y tus hijos, y yo con mi hijo y mi esposo, hemos vivido
muchas cosas diferentes, estamos demasiado lejos el uno del otro, y no
lo digo por las distancias, sino por la vida, nos ha llevado por caminos
diferentes. Tú tienes una
esposa, que imagino amas y ella a ti, unos hijos que adoras y para los
cuales eres el mejor padre del mundo, y sé que quizás así es.
Yo tengo al mejor hombre que pudo cruzarse en mi camino, del cual
ni siquiera sé en que momento me conquistó, pues es mi mejor amigo,
consejero, compañero y amante.
Pero ahora entraste a mi vida sin pedir permiso, creo que
apareciste en el momento en que más vulnerable estaba mi corazón,
justo en el momento en que vivía una crisis emocional, me sentía sola,
triste, y sin amor, mi vida se había vuelto rutinaria y aburrida, estoy
alejada de toda mi familia, en una ciudad donde no tengo a nadie a quien
recurrir, y de repente haces tu aparición, con tus palabras dulces y
amorosas, me fuiste envolviendo y ahora, creo que me estoy enamorando,
las palabra tiernas y dulces que me dices, me hacen olvidarme de todo,
hacen que olvide mis principios y lo peor de todo, es que haces que no
me importe lastimar a la persona que está a mi lado, esa persona que ha
dado y hecho todo por mi, porque me ama de verdad, me acepta como soy,
caprichosa, gritona, vanidosa, amorosa.....
Sé que lo que me haces sentir, es sólo un enamoramiento
pasajero, o al menos eso quiero pensar, no quiero sufrir ni hacer sufrir
a terceros, por eso soy así contigo, no puedo abrirme completamente,
porque no quiero dañarme, por eso he evitado que nos veamos, porque se,
que al tenerte en frente, no voy a pensar en nada y me dejaré llevar
por el momento, aunque muero de ganas de hacerlo, pero se que no debo.
Creo que todo lo que te cuento aquí, surgió sólo porque hoy no
platicamos por la tarde y te extraño, más que de costumbre, y esto que
siento ahora me da miedo, porque precisamente, en momentos como estos me
doy cuenta que todo lo que me dices no es verdad, que sólo soy un
capricho de tu juventud y ahora que volvimos a encontrarnos lo quieres
cumplir, también se que después de que lleguemos a estar juntos te
alejaras de mi, y justo eso es lo que quiero evitar, ese sufrimiento y
dolor que yo sola me provoco, pues es claro que ni tu dejaras a tu
familia, ni yo a la mía. Porque
estoy segura de mis sentimientos hacia él, pero también siento la
necesidad de dejarme llevar por el deseo y la aventura junto a ti.
En fin, espero no leas todo esto, pues quedaría completamente
vulnerable frente a ti, y se
que te aprovecharías de eso.
Sólo recuerda que te quiero y te agradezco el haberme sacado de
la depresión y regresarme las ganas de vivir por alguien y de sentirme
amada y deseada, aunque sea por este medio.
Te
Amo.
marita6708@hotmail.com