Un lugar de encuentro para los amantes de las palabras, de la correspondencia, y de la comunicación sincera.

(Página Principal)

 

Cartas Imposibles 2009

Cartas 2007

Este espacio está reservado a esas cartas que nunca metimos en el buzón, y que sólo están escritas dentro de nosotros. Cartas imaginarias que han existido siempre en  nuestro archivo mental, pero que nunca serán leídas por su destinatario: un amigo, un enemigo, un amor, un desamor, un familiar, un amante, un desconocido, un compañero...

 

ÍNDICE BUZÓN
 

¡Visita el blog de Cartas Sin Sellos! 

 

Cartas Imposibles de Junio a Agosto 2009 

 

Mac, 57 años, DF, México

25 de agosto de 2009

NUESTROS CAMINOS YA NO VOLVERÁN A CRUZARSE

Mi querida Alicia,

Pasaron ya cuatro años de nuestra separación y algo más de siete desde que nuestros problemas empezaron a minar el feliz matrimonio que tuvimos durante 25 años.

Hoy me entero por uno de nuestros hijos que estás internada, afectada por una neumonia… Como me gustaría visitarte si no estuviéramos tan lejos o al menos poder llamarte, pero creo que aun – a pesar del tiempo transcurrido – mi presencia te sigue lastimando.

No es mi caso, pues aunque nuestro orgullo fue más fuerte que nuestro amor y terminó matando una relación tan hermosa de la cual nacieron ocho hijos, yo te sigo queriendo, respetando y admirando como madre.

Nuestros caminos ya no volveran a cruzarse, pero tal vez algún dia leas esta carta y sepas que fuiste lo mejor que me pasó en la vida y que siempre te estaré agradecido por los años que me diste, tus mejores años, y por los hijos que tanto amamos.

Sos una mujer fuerte… Espero que te recuperes pronto para que puedas volver junto a tus hijos que tanto te quieren y necesitan.
Yo desde aquí, le pido a la Virgen de Guadalupe por tu pronta recuperación.
Dios te bendiga,
Mac

 

Othag Revohl, 19 años, Cochabamba, Bolivia

21 de agosto de 2009

EL MUNDO ES TAN IMPERFECTO

Llevo visitando el sitio por años, leyendo problemas de otros, intentando contactarles para ayudarles un poco, pero soy hipócrita conmigo mismo cuando digo que todo saldrá bien, cuando escribo cosas como "se los extraña, pero nunca se los pierde" y que recuerden el pasado con una sonrisa, que sin dolor no hay alegrías. La vida te patea y te tira al suelo, eventos continuos desafortunados se acercarán y se llevarán lo que más amas... Lo que menos esperas te sea quitado... Aquello por lo que vives día a día... Almas humanas, sentimientos, vida. 
Busco un medio para drenar esta rabia y este dolor que me enferma, que no me deja ser.... Yo respirando, yo moviéndome y mirando alrededor con mis perfectamente funcionales estúpidos ojos... Cuando él sufría, cuando quería decirme algo y no podía, cuando con cada movimiento leve de su cuerpo sentía miles de apuñaladas en todo él... Yo aquí escribiendo con mis perfectamente funcionales y estúpidas manos... Estas que debieron acudir a tiempo, estas que debieron expresar mejor lo que sentían.... Respiro, veo, vivo, tengo que seguir, pero es injusto... 
¿Alguna vez les ha pasado que han dicho "toma mi vida, toma mis años y dáselos que a mi no me importa"? Es que ya he vivido tanto y tan poco al mismo tiempo... Mi tiempo, no me interesa, sólo quiero que estas bellas almas pacíficas puedan ser felices, puedan morir sonriendo y recordando... No comenzando a extrañarme y revolcándose en dolor. 
Es duro... Sí, es duro lo que escribo, a más de uno le traeré malas memorias y le haré llorar y lo siento... Pero les acompaño, les acompaño con mis lágrimas sobre el teclado, lágrimas de un hipócrita que no cree más en la vida pero que debe vivirla... Por principios, por tradición, por no hacer a otros sufrir. 
Soy hipócrita porque odio a la gente que odia la vida, odio a aquellos que la ven hacia abajo, a aquellos que no aprecian lo que tienen y especialmente a aquellos que quieren deshacerse de ella... Me odio a mí por todo esto... Porque odio y porque odio a ese tipo de gente. 
El mundo es tan imperfecto... Recuerdo hablar sobre ello, recuerdo haber mencionado que las lágrimas te ayudan y que el tiempo sigue su curso y aquellos que se van quieren que sonrías por ellos aunque ellos hayan llorado en dolor hasta una fracción de segundo antes de su partida... ¿Qué hay después de esto? No creo en dios, ni tampoco en el diablo... No creo en nada, creo en un vacío... Creo y quiero que cuando yo muera, desaparezca nada más, no quiero ser un ente ni sentir nunca más... Pero cuando pienso en ellos, en todos ellos que he amado y me han dejado... Todos ellos que han sufrido incluso mientras yo dormía tranquilo... Que seguramente han pedido mi ayuda y no estuve allí para cubrirles... Pienso en ellos... Y quiero que haya algo después, quiero encontrarme con ellos y que me recuerden... A muchos les dije antes de desperdirme... "Acuérdate de mí, siempre, no me olvides" por mero egoísmo... Por miedo a que un día muera y me quede solo, pero sólo quiero estar con ellos una vez más... Quiero que los años pasen, que el tiempo se acabe... No quiero ver caer a nadie más, quiero caer yo... Soy débil. 
Todas mis fuerzas siempre pertenecieron a los demás... "Estoy allí cuando me necesites"... Soy inmortal, soy poderoso... Sí, claro... Sin embargo quiero que esta chispa salga de mi interior y se extinga en el aire... No teman por mi vida, que la seguiré "viviendo" si así se puede llamar esto... Este mundo asqueroso y sucio... Esta obra abandonada y condenada... Este infierno terrenal. 
¿Sabes? No importa si eres bueno o eres malo... No importa si pecas o si ayudas a los demás... Desinteresadamente un día intentarás salvar a alguien y éste te meterá un puñal por la espalda y se llevará tu esencia... El mundo no tiene sentido, la vida mucho menos, es un azar tras otro; dolor y más dolor. 
A aquellos que les sonríe el sol cada mañana y no tienen que pensar en que son culpables de todo lo que sucede en el mundo... Felicitaciones, seguramente a ustedes se les ha regalado una perfectísima vida material e inmaterial, de la cual pueden disfrutar cada instante... ¡Ni siquiera se preocupen en salvar a los demás, en donar sus millones a niños de África o a un mendigo con cataratas! No lo hagan, no tiene caso ni mucho menos serán mejores por ello... Aunque lo hagan desinteresadamente... Sólo estarán posponiendo lo inevitable, sólo alimentarán la hoguera de su propia perdición. 
Para terminar esta redacción, teclearé una frase que acabará con todas sus esperanzas y sueños... 
"Si el reloj pudiese marchar atrás por un tiempo...."

 

Daisely, 19 años, Arequipa, Perú

21 de agosto de 2009

EXACTAMENTE ERAN LAS 20:23

No entiendo el porqué de esta sensación tan rara cada instante, algo que no puedo explicar... feliz y triste a la vez, una mezcla de sentimientos que me hacen sentir bien y al mismo tiempo aterrada… Conocerte fue lo mejor que me pasó, siempre supe que ese día llegaría…tanto tiempo esperándote, tres años para ser precisa, soñando con tu voz, sentir tu esencia junto a la mía y mirar esos ojos los cuales me enamoraron por primera vez; quizá uno de mis sueños alcanzados.

Exactamente eran las 20:23 cuando llamaste por primera vez; jamás imaginé que se tratase de ti, quizá una compañera del instituto preguntando por alguna tarea o algo así… pero no, tú… El día mas feliz de mi vida fue como un milagro que llamases para podernos ver, no pude evitar sonreír, esa noche me fue imposible concebir el sueño, pensando en cómo seria aquel encuentro… practicando que es lo que diría estando frente a ti… mis manos comenzaron a sudar, mis piernas y pies a hormiguear, mi corazón acelerado cada vez más, casi como si quisiera escapar de mi cavidad torácica.

 

Era una tarde de invierno, estaba muy frío, acordamos juntarnos a las 18:00 horas, cerca al consejo de Hunter, salí con tiempo de mi casa, llevando conmigo la mochila vieja que tengo; cuando me encontraba cerca al consejo comencé a buscarte. De pronto vi un joven delgado, con el pelo liso, las manos en los bolsillos de la polera, mirando de un lado hacia el otro esperando mi llegada, pensé, no es como acostumbro a conocer a alguien, de hecho no me considero una chica con personalidad, mas bien la timidez es un rasgo con el cual me siento identificada, pero tome el riesgo de concertar una cita para aquel día.

 

La primera vez que hablamos por el móvil me pareciste simpático, mejor dicho interesante, pero jamás llegue a imaginar que te llegaría a querer de esta forma, deseando que siempre fueras feliz… el amor es así darlo todo por la persona que amas. En fin, ahí estabas buscándome entre la gente; alcé mi mano para saludarte, pero no me viste, tuve que acercarme mas a ti y de pronto cruzamos miradas, afloró una sonrisa que dejaste ver en tu rostro, para luego darme un beso en la mejilla… Me sentí muy cómoda a tu lado, me hiciste varias preguntas, creo que para evitar algo de tensión de un primer encuentro… rápidamente te ganaste mi confianza … todo se resumió en una agradable noche a tu lado, una extensa charla y compartir música que desee que durará un poco mas. Pero dijiste que ya era tarde y tenías que ir a casa… te despediste con un beso y nos separamos, me fui caminando a casa pensando en que si te volvería a ver alguna vez… pero sé que la magia solo sucede una vez, y que había acabado… era hora de volver a al realidad.

 

Llegué a casa, abrí la puerta casi sin fuerzas, abrí lentamente la puerta de mi cuarto y me tire sobre la cama, mi mente se llenó de pensamientos otra vez, alegres, tristes y algunas indescriptibles  hicieron surgir las lágrimas que quemaban mi rostro… No entendía que es lo que estaba pasando… ¿Era acaso feliz? … estando ahí recostada me sentía tan sola como uno de esos náufragos en el océano, pensando en todo lo que había hecho solo por ti… sonreí … por que fueron graciosas, pero que habían valido la pena ese día, y que a pesar de mi constante tristeza de todos los días, he de decir que ese día me sentí muy feliz y no me arrepiento porque valió la pena conocerte. Gracias por regalarme esos  momentos a tu lado fueron especiales… no pido más por que fue mejor de lo planeado.

Recuerdo que dijiste que muchas veces te sientes solo, pues ya no lo estás, mírame… me tienes a mi, que de alguna forma siempre estaré pendiente de lo que pase contigo hasta el final de mis días, porque eres y serás el amor de mi vida… jamás lo olvides, recuerda que te quiero mucho y que tienes a una amiga en mí… ¡¡¡Adiós!!! Mi niño, ojala alguna vez te pueda decir todas estas palabras escritas aquí, mirándote a los ojos… ¡¡¡Hasta Siempre!!!

 

Juan Femenía, 27 años, Valencia, España

13 de agosto de 2009

DE ESTA VIDA QUE NO VIVO

Cuando mis palabras, hartamente viciadas a través de mis dedos y lengua, pierden su fuerza por ser el único medio de expresión, surge de mí la máxima manifestación de agitación anímica… ansiando gozar de la relativa calma necesaria que espero le suceda.

Y es a ti Marta a quien, por esta liberación, yo me abro casi literalmente de parte a parte:

Que ya no sé qué pienso, ¡ni qué te digo! Sólo que por ti profundamente siento. Digo yo que a lo mejor es confusión… o a lo peor, amor contenido. Quizás sentimiento platónico que invade mi razón de profusa ilusión… ¿acaso correspondido amor cortesano que sólo encuentra cobijo en la imaginación?

Pero, no comprometas tu palabra, ni gastes pensamiento en esto que te he dicho, que sé que lo uno es la realidad y lo otro simple desvarío.

Ya tanto me da lo que fuera, es, o vaya a ser, incluso lo que debiera haber sido o debería acontecer.. Ruego entonces a Dios, sin más demora, que mi corazón explote, pues en él tu presencia y esencia todo mi calor concentra, en un ya imposible palpitar hondo y fuerte. O surja de él perfección que me suma en profundo y eterno sueño, en el que… ¡alinéense planetas!, ¡satélites!, ¡estrellas! Dejen por fin todos ellos paso a la luz que ilumina el camino, bellísimo camino, hacia ti, bellísima tú, razón de esta vida que no vivo.

 

Vanesa, 20 años, Valdivia, Chile

13 de agosto de 2009

ES TODO TAN EXTRAÑO

Es todo tan extraño, pero sin querer vuelve a pasar. Si fue poco tiempo el que estuvimos juntos, pero a pesar de eso, a veces no logro entender por que ya no estamos juntos. No se si fue verdad o una simple mentira o broma que alguien quiso hacer, se que para ti es mas facil olvidar o dar vuelta la pagina, pero para mi es totalmente al reves, porque fuiste tu el primero. Por que quizas lo que antes no pude encontrar, en ti fue facil encontrarlo. Me hiciste sentir querida, agradada y que nadie me podia hacer daño si estaba contigo.Fueron meses muy buenos en que nunca hubo peleas y si asi fue, era porque yo a veces fui una niña malcriada. Pero a pesar de eso y de todo lo que pasó me hubiera encantado poder descubrir qué fue lo que nos separo, aunque a veces lo pienso y si puedo saber qué es lo que nos alejó. Debí haber confiado en ti, haberte creído, pero se me hizo demasiado difícil, porque de haber recibido ese llamado y de que ella me haya contado muchas cosas, se me vino todo abajo, intente no creerle pero me era imposible porque tu nunca apareciste, nunca me diste la cara para que podamos hablar, lo único que en ese momento quería escuchar, aunque me doliera era un si fue axial, o simplemente no, pero de frente y mirándome a los ojos. Te llame llorando pidiéndote explicaciones, y tu solo me decías créele, hazle caso a ella, pero de que me servia eso si tu no me diste ninguna excusa. Sé que la gran culpa de que te hayas alejado o no hayas querido terminar con tema o arreglarlo fue por mi culpa, ya que después de todo lo que paso fui demasiado pesada contigo, y te pido disculpas por todo lo que dije, pero sentí necesario que tu supieras lo que yo pensaba. Me sentí muy tonta, porque creí saber lo que pasaba, pero no era mi culpa, solo que te quería demasiado. Ahora casi al año después vuelves y me pides verme para estar conmigo, realmente no sé si pueda hacerlo sin volver a cobrar o acordarme de cuanto te quise y de todo lo que pasó, sé que el recordar todo es volver atrás, y significa que las cosas no están olvidadas.

vanesalidia@gmail.com

 

 

 

Paco, 32 años, Madrid, España

1 de agosto de 2009

MI ALMA SIGUE VAGANDO ENTRE ESOS PINOS

(Vacaciones de Agosto 2006) Te envié una carta desde mi pueblo, durante el puente de Agosto, una carta correcta y protocolaria, como te definí. Aquí tienes las otras palabras, que escribí pero que no te envié.


14 de Agosto 2006 
Querida Pilar: 
Quizá en esta edad que ya tenemos, las líneas que te escribo a continuación puedan estar fuera de lugar y suenen infantiles y pueriles. 
A veces he pensado, mientras escribía esto en un viejo cuaderno que encontré en un cajón, que lo que vas a leer sean arcaísmos de otro siglo, antiguallas pasadas de moda que no tienen ya cabida en la era de la velocidad, de lo cibernético, de lo superficial que castiga la muestra de sentimientos y valora el apartarlos para que no estorben. Esta era en definitiva en la que nos ha tocado conocernos y acercarnos, y este tiempo dentro del cual nosotros compartimos el nuestro. 
Pero también estoy convencido de que cuando llegan estas cosas, involuntarias, inesperadas, nos desprendemos de los artilugios, de la tecnología, de los convencionalismos y la educación recibida. Nos desprendemos para quedarnos en lo que somos sin armaduras ni corazas, y nos olvidamos incluso de la edad y deja de importar la época que vivamos o la historia que nos rodee. 
Supongo que a largo de los siglos tantos y tantas se habrán visto como yo ahora, dejando todo de lado, únicamente volcando todos los sentidos sobre el papel en blanco, quizá acompañado de una ventana por la que mirar de vez en cuando, como estoy yo ahora, como ahora te escribo, y como ahora también te añoro. 
Ya sé que no tengo edad para escribirte en hojas en blanco líneas encendidas, que eso se hace antes, cuando todavía uno es medio niño y medio hombre, cuando rondas los quince, quizá hasta los veinte. Pero a veces me olvido de la edad que tengo, porque cuando me ocurre esto que me está ocurriendo, vuelvo sin remedio a aquella edad ya remota, a esa adolescencia intensa y febril. Los años acumulados de experiencia, de vida y de sabiduría desaparecen de un plumazo. 
Y entonces me quedo desnudo, despojado de toda madurez, como el adolescente que una vez fuí. 
Porque de qué otra forma, si no chiquillada, se puede tildar esta carta que te escribo y tras la cual no sé si volveré a saber de ti. 
Porque como un adolescente yo sigo atrapado en aquella hierba donde nos dimos el primer beso. Porque aunque por las mañanas mi cuerpo se levanta y va a trabajar y realiza diversas actividades, y mi mente se ocupa y se aturde, mi alma en verdad sigue vagando entre esos pinos y el camino que recorrimos juntos. 
Porque aunque en el día a día hable y tenga conversaciones de diversos temas que no suelen dejar poso ni huella en mi mente, en realidad me oprimen el pecho las palabras que llevo queriendo decirte tanto tiempo, palabras que son versos antiguos, de perdidos poemas, cartas que casi nunca suelo enviar, pero que contigo hago una excepción. 
Y quiero decirte en esta carta  que sin querer he empezado a echar de menos tus gestos, con esa mezcla de niña pícara, que todo lo sabe y a la que nada ya puede sorprender. 
Aunque a veces, estando con la guardia baja, me desarmas, sin yo quererlo, a traición, y sin saber muy bien de dónde te la sacas, me golpeas con una mirada risueña y directa, y en tus ojos verdes cuajados de ternura, veo tu nobleza y esa luz que atraviesa lo que miras. 
 Y entonces siento que otro pequeña parte de mi escudo y mi armadura cae, y más vulnerable me hago. 
Quiero decirte también que yo sigo allí, en aquellos pinos, y allí te espero, porque es imposible dejarte de recordar y confundir tantos sonidos que escucho con tu risa, aquella risa que llenó de eco los montes dormidos, que se mezcló con el agua que disfrutamos, que hace que en todos los días desde entonces, al menos durante cinco minutos, vuelva a ser en el calendario 22 de Julio. 
Imagino que estas cosas que te digo las lees con suspicacia, y que si tuviera delante me sacarías la lengua de esa forma tuya tan especial, tan infantil, indicándome algo así como que no te crees lo que te digo, que ya has vivido esas palabras anteriormente y que eres escéptica con todas estas cosas. 
Siempre fuiste muy práctica. 
Aunque no sé si lo que intentas hacer es quitarle importancia para no tener que demostrar lo que llevas dentro de tí, para huir de esa contestación de cortesía que hay que dar cuando el otro te demuestra lo que siente. 
Llevo aquí ya unos días y se me está haciendo difícil caminar por las calles de mi pueblo, desde dónde ahora te recuerdo, sin que te vea doblar cada esquina, sin que pueda evitar imaginarme contigo aquí, comentando los paisajes que se ven, las gentes y sus formas de vida, y disfrutando de los atardeceres de estos calurosos días. 
Aquí nos reímos a menudo, las ocurrencias y las gracias son constantes e ingeniosas, pero entre el coro de risas que formamos, siempre me falta la tuya, como una nota ausente, como un desafino constante que hace que no sea todo perfecto. 
Y ya me despido, deseando verte lo antes posible, y apurando el tiempo para que esta carta puedas leerla antes de mi llegada a Madrid. 
Paco.

cromerblake@yahoo.es

 

Carol Sarai Resendiz Vázquez, 23 años, Hidalgo, México

26 de julio de 2009

MI ESPECTÁCULO

Son las primeras horas de la mañana, aquí no hay ruido y la temperatura es tibia, estoy sola y la luz pálida que entra por las persianas hace un espectáculo precioso con el vaivén del polvo, en la pared hay tres dibujos de mariposas, respiro, meto la cara en la almohada, estoy consciente de todo el entorno y el entorno me acoge y se vuelve parte de mi, aquí se va a quedar mucho tiempo, tatuado a la memoria que tengo de tu casa –páter noster- mi cuerpo encorvado en un asiento blanco, mi mente lejos, tan lejos que estoy en otro año, en otro tiempo, en una clase de teatro, -Carol, Wake up!- El maestro con su olor a cuarto húmedo y varitas de incienso, a polvos de ángel face… olvidé lo que seguía, por la ventanas me ha gustado un sudoroso jugador de futbol –páter noster- he vuelto, estoy condenada en este asiento, siento ganas de sentir frio, tengo algo en el corazón –a veces el dolor te da cosquillas- me lo dijo Tomás un día, esa y otra frase suya me van a perseguir toda la vida. Aquí estoy en verdad, sigo en esta silla, quiero estar solo yo, yo y mi dolor, yo y mi dolor y el resto que se pudra, ¿Qué pasaría si esto de hecho fuera un escenario? Mi propio escenario y yo tras el telón color vino, yo la atracción principal y toda la gente que conozco mi público, yo actriz, actor, presentadora, telonera, vendedora del programa y los tickets de entrada, yo maquillista y repartidora de souvenirs –everybody needs one!-.

Primera llamada- mi público se empieza a callar, la mitad de las luces se apagan, la segunda mitad se vuelve mas tenue, yo discreta me asomo un poquito bajo el telón, sí, han venido todos, familia, amigos, enemigos ¡que gusto! Vinieron mis enemigos!.

Segunda llamada- la gente se impacienta, ya no hay luz, yo maquillista retoco a yo primera actriz, yo presentadora me aclaro la garganta, yo telonera comienzo a deshacer los nudos, yo vendedora de souvenirs me voy instalando.

Tercera llamada, ¡comenzamos!- el telón se ha levantado, estoy en el centro, una única luz me ilumina, espectáculo de polvo (dejavú), todos me miran y solo de verme provoco distintos sentimientos, orgullo, compasión, tristeza, rabia –a veces el dolor te da cosquillas- -Carol, Wake up!- -Páter noster- (odio esas memorias mezcladas). Me pongo de pie, comienzo a hablar, no tengo voz, solo algunos me escuchan, los que oyen, oyen esto: Les presento a Carol, niña o quizá mujer… sí, mujer. una mujer confundida, esta es su mirada de coraje, de arrepentida, y esta… esta es su sonrisa habitual, su fingida sonrisa de sinceridad, véanla bien, miren sus ojos cansados de abrirse diario a la vida, mujer visceral que con todas sus entrañas desea ser conformista, y, los pies, cansados de repetir mecánicamente el movimiento de avance que nunca realmente la ha llevado a ninguna parte, caminando falsamente a través de los días que nacen en el mismo gotero y tienen origen en la misma medida, que principian y mueren sin pudor idénticamente. Esta es la historia de su vida, una falla presidiendo a otra y antecediendo a la que viene, ¿pueden creer que semejante criatura sobrevive detrás del maquillaje y el rubor rosado? –Páter noster- A estas alturas hablo mientras voy llorando y esto sí lo puede ver toda la gente, un suspiro, ¡demonios! No quiero provocar lastima en el publico ó ¿será un suspiro de aburrimiento?... continúo, no! No! No! No puedo seguir por ahora –INTERMEDIO- ¡souvenirs! Everybody needs one!- otro suspiro, esta vez es mío.

-temo que al amanecer vuelva a recordar que sin ti esperar es matar el tiempo queeee…- La voz en la canción se escucha menos y más lejos cada vez indicando que el medio tiempo ha terminado, pero tras el telón que acaba de levantarse todos notan que tengo más ganas de llorar esta vez. Voy a improvisar, me sacaré de la manga alguno de los trucos que sé hacer, ¡Arumaki! Voy a gritar mientras intento imitar el quicho 3 que a mí me sale fatal, no ¡Mejor aun! –Génesis, éxodo, levítico, números, Deuteronomio…- voy a decir de memoria los libros de la biblia, pero me arriesgo a aburrir a algunos, creo que lo mejor será contar ese viejo chiste de los caracoles o el de los gallegos que se subieron a un árbol, ¡es increíble!, luego de tantos años solo me sé esos dos y ambos los he gastado, ya me siento mejor, sigamos con mi historia… -Las palabras hacen que la gente se confunda- pocas cosas dijo Marcel Marceau pero todas bien dichas, -Las palabras fueron avispas- Bunbury cantando en franco agudo, -Las palabras se las lleva el viento- dicho popular… fin de mi reflexión de las palabras ¿fin o no? ¿Y si me animo y hago mi propia frase reflexiva sobre las palabras?... mi publico impaciente y en silencio espera –souvenirs!!!- pienso, pienso, estoy inspirándome, lo tengo! –Cambiarías mi rumbo con dos palabras- ¡no! ¿Por qué lo dije? ¡Que cursi! –Páter noster- ¿Eso de donde me llega?

¡Pero publico querido! Ya no hablemos de lo que soy o de lo que eso implica o sea lo que no pude ser, pero, ¿Qué sería yo si pudiera elegir libremente saltando toda barrera de tiempo, pena o realidad?

Tal vez sería mujer dándome en matrimonio que se burla del predicador Noé.

O quizá sería Dr. Queen, mujer curandera o comisaria en el viejo oeste.

¡Mejor aun! Podría ser musa gorda y apestosa que posa desnuda para algún pintor desconocido que siglos luego se volverá un hitazo.

O tortuga en extinción o, vendedora de papas en plena peste bubónica o, la chilindrina… me arrepiento de eso último, no quisiera ser la chilindrina.

¿En qué tiempo exactamente se sitúa el “Hubiera”? ¿Presente, pasado o futuro? ¿Es acaso un lugar imaginario? Acaso ese lugar que nos abre las puertas al delicioso destino que deseábamos haber vivido, imposible decir esto sin puntualizar en que ese conjunto de hermosas imaginaciones caben todas en una palabra dolorosa que se dice “sueños” los peligrosos e infundados sueños, alguna vez me hablaron de ellos pero la verdad es que no escuché, aunque hoy creo que debí haberlo hecho.

El tiempo se agota, la segunda mitad de mi espectáculo está claudicando, -Páter noster- los veo y me ven, abro bien los ojos porque quiero encarar este escenario, familia, amigos, enemigos, todos dándome la cara y yo hablándole a todos, la luz se va haciendo mas pálida, gracias por venir damas y caballeros! –Páter noster- ya lo voy ubicando a este maldito recuerdo, Páter noster, Páter noster, Páter noster… Páter noster qui es in caelis… -Carol se murió, se murió Juan Pablo segundo, luego de los atentados en el world trade center esto es lo mas electrizante en lo que va del siglo, ¿Tomy está ahí cerca no? Ven dame un abrazo, ¿A qué hueles mariposita? Mmm ¿Estuviste jugando con el cloruro de sodio verdad?...-

 

Maria Magia, 19 años, Lima, Perú

24 de julio de 2009

TENGO SÓLO 33 CANCIONES

Siento que odies el papel bulki pero es el único papel que tengo. No tengo sueño y siento el deseo de escribir porque diversos pensamientos rondan mi cabeza cuando escucho música. Mi música es lenta y otras muy movidas, tengo solo 33 canciones y hay algunas que ya están sobrando aunque hasta aun hace poco me parecían necesarias.
 
Mis uñas, que estaban rojas hasta hace unas horas, ahora se ven limpias y fuertes, mañana me haré la francesa pero ovaladas, luego me las cortaré y luego pienso ir al grupo de teatro gratis de Daniela, es justo lo que necesito ahora.
 
Si hago un recuento de todas mi "oportunidades" (como convení llamarlas hace un momento) tenemos 4: Álvaro en quinto de primaria, Francisco en quinto de secundaria, Manuel en quinto también y el amigo de Sandra, Adrián en el primer año de la universidad en el 2007. Lo que en común tienen todos es que fueron atraídos por mí en lapsos en los que fui natural (al contrario de lo que sucedió contigo). (...)
 
(...) En el presente no sé que hacer con mi vida, me he inscrito en Derecho, lo que se supone que debía hacer, espero que suponga un buen comienzo, lo quiero. Estoy estática, aunque no puedo decir 'nunca he estado tan estática' pero es un "estar estática" de alguien de 19 años. Diecinueve... a dos meses de cumplir los veinte y ser joven y bella, sueño dorado, mi cabello está algo corto, me hace ver mayor, extraño mi pelo largo y rulos y también tus rulos negros, pero down to earth fue eso en la adolescencia, lo entiendo.
 
Dentro de mi vida has dejado de ser la principal para darle poco a poco paso a Magia, a qué Magia no lo sé, pero Alguien; aunque a veces reapareces, son más las veces que no estás, en frecuencia, en orden está vacío luego aparezco yo por pequeños intervalos de tiempo, pero la mayor parte estoy escondida y recordadndo el pasado (con 'pasado' no me refiero a tí, y eso para mí es un enorme paso). Suelo pasar ya de tus canciones, no me mueven, por eso decía que quería limpiar mi ipod.
 
Algunas de las preguntas que supongo tendrás son:
 
-¿Por qué me llamaste ese día en Halloween? y ¿Estabas de verdad tan borracha que no te acordabas quién era yo o me estabas tomando el pelo?
Te llamé porque me acordé de tí por ser Halloween y porque en la fiesta de Sebastián había una tipa que se comportaba algo extraño y parecía salida de TLW. Entonces al terminar y salir  de la fiesta, me di cuenta de que no me acordaba de tu voz y me pareció inaceptable después de todo lo que nos había pasado, simplemente me rehusé a perder tal cosa, quería escucharte para guardar ese timbre en mi memoria. Estaba solo algo mareada y obviamente me acordaba, sólo que me hacía la que no, para que no pensaras que te necesitaba. Yo no  necesitaba necesitarte, así que no deseaba que me llames luego.
 
-¿Te gusta alguien? No como me gustaste tú, si eso quieres saber.
 
-¿Por qué estamos hablando ahora?
  Por que ya no quiero las mismas cosas que quería cuando tenía dieciséis, no quiero dramas, ni vivir historias cargadas de dobles sentidos e imprevistas, llevadas por el momento y los instintos. Quiero -y no pensé algún día finalmente poder decir esto- cerrar capítulos, no quiero que te aparezcas el día de mi boda diciendo que tienes un motivo para que no me case.
 
-¿Y qué somos ahora?
 Somos algo que nos pasó y que nos cambió, pero absolutamente todo cambia.
 
-¿Te volveré a ver?
 A eso te respondo con una pregunta: ¿Por qué preguntas eso?

(...)

 
11/07/2009 3.52am
 
Al final, ninguna entendió lo que había pasado, las perspectivas fueron tan distintas y nunca compartidas, para mí significaste algo diferente de lo que yo signifiqué para tí. (...) La verdad es que me partiste, me dejaste vacía, sin ningún sentimiento, sin entender lo que había sucedido ni quién lo había planeado. Con el sentimiento de que todo se me había ido de las manos,  de verme transgredida por mí misma, de ir por sobre todo lo que yo pensaba, de traspasar mis límites y auto-usarme, tomar mi propio cuerpo y alma, además de la tuya para cumplir mi propósito. Fuiste el hundimiento que tanto estaba buscando, el suicidio para nacer nuevamente, de cero y pura, la historia digna de ser escrita y la fuente de inspiración de una artista, a veces pienso que en lugar de guardarte resentimiento debería agradecerte por todo lo que al final y sin querer, me regalaste: a mí.

 

Fionna Chiquita, 20 años, Pamplona, Colombia

24 de julio de 2009

ESTAS PALABRAS VANAS

Necesito un cigarro, las palabras no me salen y un buen cigarro seria de ayuda, pero mientras el sol se encuentre en lo alto y su luz haga brillar el firmamento, es imposible reunirme con mi viejo amigo.
Llevo un par de noches sin dormir, la inestabilidad emocional, la incertidumbre y la incredulidad me invaden, pero de alguna manera hacen más llevadera esta carga.
Ya estoy convencida de que los príncipes azules de caballo blanco no existen, y de haberlo hecho se habrían extinguido muy pronto, pero me he encontrado con uno de color verde que desde la distancia me hace sentir lo que hace tiempo y muchas noches se esfumó con el viento.
Y quiero que esté aquí, que llegue, que sea real, pero hay tantas barreras, sobre todo la del verdadero sentimiento, la del tiempo y la de la misma distancia, que amenaza con alejarnos cada vez mas, con conservar reales lo que quisiera ya fueran algunos fantasmas.

Eres mi amor pero tu corazón le pertenece a otra, qué frase tan trillada pero tan real, y en estos momentos lo único que quiero y pienso es en que estés bien, que hayas celebrado tu gran logro y que estas palabras vanas sean de tu agrado, pues son mi regalo para ti...

Te quiero mi príncipe verde....

 

José Rosales, 26 años, Loja, Ecuador

19 de julio de 2009

NO SEGUIR SIENDO TU AMIGO

Johana,  he decidido  renunciar definitivamente a ti, debido a que  la tristeza se ha me hecho insoportable.  Los días que pasan son  inútiles porque las pocas esperanzas de que me quieras me pesan más.  Es difícil aceptar que no sientes nada por mí, cuando nunca me diste una oportunidad para demostrarlo. 

 

Te confieso que lloro todas las noches  preguntándome  por qué tuve que enamorarme otra vez y precisamente de ti, por qué  todo lo que hago por merecerte me aleja más de tu lado. Cuánto desearia  ser tu corazón, tan solamente un segundo,  para saber cómo te gusta que te amen o saber por qué no me quieres. 

 

Te he tratado de olvidar no lo niego, incluso incluí mentiras en ello, te dije que tuve otras mujeres, pero la verdad, desde que retorné nunca tuve nada serio con nadie, aunque, no me lo creas es la verdad. No podría mentir con algo así. Lo juro. Lo único cierto es que el alcohol paso a atraparme. No bebo para olvidarte, bebo la vida efectiva que he tenido y el cual se podría resumir en una oscura soledad.

 

Por ello te llamé aquel viernes primero de mayo, estaba ebrio lo sé, no podía más, perdóname si alguna cosa que dije te ofendió. La verdad pensé que allí había terminado nuestra amistad.  El lunes ya no me hablarías nunca más.  Estaba resignado a perder tu amistad..  Estaba preparado para ello. "Lo voy a intentar" tengo que decirte  que ya no quiero ser tu amigo, que no puedo seguir así porque me hago más daño,  pero la cobardía me ganó. 

 

Y deje que pase el tiempo, incluso me inscribí contigo en el curso de computación, tan solamente por verte todos los días, pero en todo ese tiempo hasta ahora, al analizar tu actitud hacia mi,  he llegado a la conclusión de que verdaderamente no sientes nada por mí. Es dura la verdad, pero es esa. He sentido que lo único que te inspiró es lastima... No quiero eso porque duele más que el sentirse vacio.

 

Por eso el motivo de esta carta. Si tengo que matar mis sentimientos por ti, será comenzando por tu amistad. Dicen que para querer hay que quererse uno mismo y eso es precisamente lo que voy hacer. No  pienses que huyo de ti. Huyo de lo que me pueda pasar por  no tener tu cariño en la vida. Todas mis cosas giran en torno a ti, pero (siempre los malditos peros),  al no quererme tú, no tiene sentido seguir siendo tu amigo. Debo reconocer que esta decisión no es lo que quiere el corazón, mas  la razón y las circunstancias  me dicen que es  lo correcto.

 

No te niego que tengo miedo. Miedo a la soledad que viene.  Miedo a caer para no levantarme. Miedo a encontrarme contigo frente a frente.  Miedo a querer buscarte de nuevo. En fin miedo  a todo lo que haga para olvidarte,  pero tengo que hacer algo  -por mí- porque no quiero que mi vida se vaya a la deriva.

 

Cuídate mucho flaquita, estudia mucho, abrígate cuando estés  por las mañanas por Loja. Tú siempre te sabes enfermar. De corazón gracias por todo, conocerte en una etapa gris de mi vida fue como volver  a respirar un nuevo aire, aunque después todo haya sido una ilusión.

 

Adiós o (quién sabe), hasta pronto Johanita…

 

Daisely, 19 años, Arequipa, Perú

19 de julio de 2009

HUELLAS AZULADAS

No logro recordar con nitidez el terrible momento en que me robaron la niñez dejándome desnuda ante la macabra realidad.
No lo recuerdo, pero maldigo ese instante con rabia y frialdad.
Tampoco recuerdo desde cuando mi pelo llora lagrimas desteñidas, sólo sé que desde hace largo tiempo, voy dejando un rastro de huellas azuladas a mi paso.
No duermo, mis párpados no permanecen cerrados mas de un largo segundo.
No tengo sueños, hace tanto tiempo que la noche no me acuna, que empiezo a pensar que jamás lo hizo.
Quisiera saber cuándo dejé atrás las historias de fantasía, las sonrisas olvidadas, la inocencia perdida.
Quisiera saber qué ser siniestro y detestable cambió mi cuerpo en el de una mujer, dejando encerrada a esta pobre niña en mi interior.
¿Quién me ha maldecido?
Oigo llorar a esta niña, la oigo sollozar angustiada.
Tiene miedo, siento que tiembla..
¿En qué momento todo cambió?
Gritaré hasta perder las fuerzas, hasta encontrar una respuesta..
Estaré encerrada, atrapada en esta ...  ¡Metamorfosis fatal!

 

J.J., 44 años, Canarias, España

15 de julio de 2009

LA ALEGRÍA VIVE EN TI


LA ALEGRÍA VIVE EN TI

Septiembre era mi mes y se me partió en dos. Veinte, diez, dos, uno.

Cuanto más intento agarrar las imágenes, más se me escapan. Es como si ya lo hubiera vivido antes, o lo hubiera leído, soñado o visto en alguna película y se me hubiera quedado grabada la sensación.

Sé que nunca se me escapará, pero la sensación no hay quién me la quite. En parte, es así.

Y no sólo las sensaciones, hay partes que realmente se me escapan, que busco y no encuentro.

Y, sin embargo, sigo adelante. Me lo enseñaste, soy fuerte y me crezco ante los problemas. Pero lo siento, vaya que sí lo siento.

Sé que es verdad, pero a cada instante me parece mentira.

Me río y te regalo mi sonrisa. Lloro y te lo oculto, mas no lo niego.

Siento bloqueos, pero no me detienen.

Su sonrisa se escapa de mi retina, pero no de mi corazón. La de ellos me rescata.

Extrañas sensaciones que se contradicen, que en muchas ocasiones se entremezclan, como sugiriendo impotencias y constatando realidades asumidas.

Me paro a pensarlo y no lo entiendo. No me lo creo, pero sé que es así.

Estás en todo momento, aunque sienta cómo te me escapas.

Te sigo viendo en ellas, nunca te olvidarán.

Es injusto, pero así es ¡Hay tantas injusticias!

Sabes que no caeré, que soy fuerte y me diste las últimas lecciones, pero nada me puede quitar la capacidad de sentir. 

Aún recuerdo cuando regresamos. Mis palabras bromeaban, pero los músculos de mi cara se resistían a hacerlo. Suelo bromear de esa manera, pero esa vez era cierto. Me obligué por ti y por mí.

Ya no me obligo, pero no me arranca los sentimientos.

Tampoco lo quiero. Que sería de mí sin ellos.

Sigo el camino en tu compañía, y en tu soledad, pero es una soledad natural, no me agobia, nunca me ha agobiado, aunque la extrañe.

La alegría vive en nosotros, aunque nada nos quite la tristeza, ni que lo hagan.

rvdo16@gmail.com

http://talcomolosiento.blogspot.com/2009/07/172-la-alegria-vive-en-ti.html

 

Liz, 29 años, Santa Cruz, Bolivia

10 de julio de 2009

TANTAS COSAS QUE ME LASTIMAN

Quisiera que te dieras cuenta; no es por gusto, nos por molestarte que me pongo así. Te burlas de mí, y me dices que si no actúo de esa manera no puede pasar un día. Pero, qué quieres que haga, ¿que te felicite? No, no puedo.
Me gustaría que entendieras que me hieres incluso con comentarios tontos, que quizás no estuvieron destinados a lastimarme. Sí, lo sé, puedo ser tan susceptible... quisiera no serlo. Creo que soy demasiado lógica, porque todo lo que hago es inferir y las respuestas de esas inferencias no son lindas, no son buenas. Sí, ya estoy llorando "otra vez".
Hace poco fue nuestro aniversario y me dijiste que para ti no es importante, lo que me hace pensar que yo tampoco lo soy, como tampoco es nuestra relación. Te lo dije y me dijiste que no es así, pero qué quieres que piense. No hicimos nada especial ese día, que yo consideraba importante y especial, por supuesto, porque para ti no es importante.
Pero sí consideraste ir justamente ese día con amigos tuyos, justo ese día, no otro, ese día. Te pusiste como loco cuando me puse a llorar...- pero, no podía hacer otra cosa, me sentía mal.
 
Me dices tantas cosas que me lastiman... a veces creo que no piensas el significado real de lo que dices ni lo inoportuno que eres ni cuanto me dañan. Y después  me dices que quieres compartir el resto de tu vida conmigo, me tienes confundida. No sé a quién creerle, al que me hiere constantemente con o sin querer -con o sin razón- o al que me dice que me ama (escasas veces).
 
Quisiera que entendieras que cuando dices algo, no sólo dices lo que dices, sino lo que no dices y cómo lo dices... ojalá lo entendieras... ojalá supieras...
 
Hasta la comida es un problema. Sí, ya me dijiste que quieres algo sabroso. Imagino que mi sazón no es la mejor, una pena.
 
Te pido que me incluyas en algunas actividades que pretendes hacer y me dices que no quieres que nos sofoquemos. Cómo si nos vemos después del trabajo, almorzamos tres veces a la semana juntos y no hacemos nada más fuera de casa. Te lo dije, hemos dejado de ir al cine y nuestras salidas nocturnas están desaparecidas, así no quieres que te sofoque. Cuando  te digo què hacemos juntos si es que en esas condiciones no quieres  que nos sofoquemos me dices que tengo ideas locas en la cabeza, que me amas y que quieres compartir tu vida conmigo  y que estoy siendo una tonta. ¿Qué debo creer? Quiero creer lo segundo, con todo mi corazón.... pero tengo tanto miedo de estar en lo cierto, que quisiera saber qué es real.

 

Alejokilobyte, 45 años, Kiev, Ucrania

10 de julio de 2009

LA NOTA DESESPERADA

Me es tan difícil escribirte, no porque las palabras escaseen, mas bien porque son tantas que no atino a dar un punto de inicio a ellas… Quisiera preguntar dónde te encuentras, pero sé que el silencio será la respuesta, quisiera saber qué estas viviendo y cuáles tus sentimientos… pero nuevamente el silencio es la respuesta, quisiera tener unos minutos para compartirlos junto contigo, pero el silencio controla las distancias y ensancha el tiempo, quisiera mirarte a los ojos y contarte las cosas como las estoy sintiendo… pero es el silencio nuevamente quien diluye tus miradas y aleja tu cuerpo… no se, esto no es un poema, es la nota desesperada de alguien sumergido en el anonimato, no precisamente de este medio sino mas bien en el que me has confinado con tu silencio.

alejoradio@hotmail.com

 

María, 29 años, Alicante, España

7 de julio de 2009

UNA VEZ MÁS

UNA VEZ MÁS

Aquí estoy, haciendo tiempo hasta que vengas, una vez más. Llegas tarde, una vez más. Las personas cercanas a mí me ponen problemas, una vez más. Sin sentido, una vez más...
En esta rueda infinita, no sé ni cómo puedo ya ser perturbable. ¿Qué estás haciendo? Favores, claro. A todo el mundo, pero a mí te cuesta. Estás con todos menos conmigo. Y cuando no, prefieres estar solo... Un equipo, ¿qué equipo podríamos ser nosotros? Si tú siempre vas por libre. Únicamente se te ocurre cortar mi libertad. Eso sí. Dices que me das consejos, y en realidad, a veces me pregunto si no me querrás cambiar de arriba a abajo.
Tantos enojos, ¿para qué? ¿De qué sirven mis enojos? ¿Vas a cambiar porque yo me enoje? No, claro que no. Debo ser un putrefacto ser, merecedor de muchos más castigos que premios. No, nunca sabré de premios, quizá de pequeños respiros, nada más.
Como tonta, intento buscar un tiempo para pasarlo contigo, y no sé si reírme o llorar cuando me dices que no quieres ese tiempo para nada, y es que hacer planes entre nosotros en tan inútil como escribir novelas en el viento...
No sé que hacer en estas esperas... largas, largas esperas en las que podría enfurecerme y sería inútil, llorar, y sería inútil... y me dirían: si no es tanto lo que ha hecho. No, no es tanto. Sólo son meras manifestaciones de que no me respetas, de lo poco que te importo, y también, porqué no, de lo poco que te intereso.
Se acabo. Te voy a llamar. Siempre igual... La gente, ¿quién la entiende? No me quieren para nada, excepto para hacerme críticas venenosas. Yo no te critico, no debo ¿verdad? Pero no sé qué hago aquí. El sin sentido de mi existencia aumenta contigo, con la inutilidad que le das al hecho de que esté a tu lado. Ojalá tuvieras un ápice de romanticismo, o de amor... pero se ve que no. Todo va por pura inercia. Normal, supongo. Sólo soy yo. Y esta espera será larga y fastidiosa, pero la vida no es más que eso: una espera larga y fastidiosa.

 

Cristina, 40 años, México

6 de julio de 2009

CARTA TRISTE

Carta Triste

Siento algo atorado en la garganta. Lo siento desde ayer, desde anteayer, ¿desde cuándo?... En sueños lo confundí con una gran flema que me impedía hablar, o toser, o respirar. Sé perfecto lo que es. Debí llorar. Llorarte hasta que mis propias lágrimas me baldearan. Vaciar de una vez a gotas todo este amor frustrado, añejado ya, casi putrefacto. Debí llorar y mojarme toda de caricias que tú me negaste. Debí empaparme de mi orgullo, hoy tan disecado.

Debí llorar pero no lo hice; y el llanto que no se derrama en su momento se cuaja en el corazón y taponea los sentimientos. Se infla dentro, se crece en tamaño, satura la capacidad de comprender.

Y ahí esta, atorado, inmóvil. Llanto muerto que no seca.

Debí llorar pero no lo hice...

Me aterra ahora el día que salga expulsado por un motivo equivoco, arrasando con su caudal mi fortaleza, derribando mi dignidad, borrando el camino a tu recuerdo.

Quiero llorar pero no puedo.

crisblue1@hotmail.com

http://vozruda.blogspot.com/

 

Sanka, 23 años, México

6 de julio de 2009

SE TE ACABÓ TU TONTA

Álvaro:
 
A veces quisiera gritarte que se te acabó tu tonta, sí, esta tonta que llora por ti cuando la haces sentir mal, cuando le prometes cosas que no cumples, a veces quisiera darme la vuelta y dejar todo, dejarte a ti, y todo lo que me recuerda a ti, quisiera volar muy lejos a donde ya no puedas exisitir. Pero al mismo tiempo quisiera abrazarte y pedirte que me ames tanto como yo a ti, que me cuides así como yo te cuido a ti, quisiera regresar el tiempo y no haberte conocido, porque si no te hubiera conocido no estaría escribiendo esto, ni estaría pensando en ti.
 
Sé que esto que hoy te escribo no lo leerás nunca, ni sabrás lo que siento, porque es mejor así, llorar en silencio y no decirte nada, sonreir y esconder el dolor que siento. Hay algo en mi pecho que quisiera explotar y terminar de sufir, pero esta carne terca y necia no lo deja desahogarse.
 
Te amo tanto y no quisiera hacerlo, te odio tanto y tampoco quisiera hacerlo, esto que siento es tan contrario que ya no cabe en mi y quisiera detenerlo para ya no sentir, para no pensar, llorar ni sufrir.
 
Te amo... pero no sé hasta cuando, quiero recuperarme y ver por mi, me he olvidado de lo que fui, no es que sea egoísta pero ahora quiero amar a esta tonta que hoy se te va.

 

Dulce Ma., 41 años, D.F., México

18 de junio de 2009

CÓMPLICES

COMPLICES

Esas múltiples sensaciones que he disfrutado tantas veces en un abrazo, dejarme llevar por el estremecimiento de pies a cabeza que tus brazos me han provocado y desear intensamente que llegue la próxima vez,  emociones que se transforman silenciosas en algo mas, sintiéndome a veces culpable porque no hay motivo que las despierte solo aparecen ¡y están ahí vivas! en ese pequeño espacio que dejamos entre nosotros, descubrir tu sonrisa, y esa mirada que se cruzaba con la mía y que pretendía esconder presurosa por miedo a que supieras lo que me estaba pasando, ¡porque no lo pedí! ¡porque no lo pensé! Porque solo de repente me envolvía y era algo nuevo y maravilloso, hoy sÉ que lo sabias, ¿desde cuando? ¿será que alguna vez no pude desviar mis ojos a tiempo y pudiste penetrar tan profundo para descubrirme? No tengo la respuesta pero hoy sÉ que eres mi cómplice.  

dulm_ra@hotmail.com

 

Fitz Soñador, 23 años, D.F., México

18 de junio de 2009

DE TI PARA MÍ NO HAY NADA

¿Por qué me ilusiono con tus besos? ¿Por qué vivo de tus caricias? ¿Por qué te busco  cuando sé que no te voy a encontrar? ¿Qué efecto tienes en mi que destrozas mi vida, y todavía te añoro? ¿Qué hay en ti que me ilusionó?

Espejismo del desierto. Si tú estuvieras a mi lado no sabría si estoy despierto o estoy soñando. Si tú me miraras, sabrías que no hay nadie mas que tú en mi corazón… ¿Por que me enamore de tí, por que me fijé en tí? ¿Qué tienes que mueves mi mundo, que hay en tí que no puedo olvidar?

Alguna vez te besé, toqué tus dulces labios, te abracé y no quería soltarte… Pero te volviste humo y me dejaste. ¿Por qué he de creer en ti, por qué pienso que existes cuando todo en tí es mentira y me dañas sin que lo sepas?

Por los besos que me diste y que no recuerdas, por el beso que me diste y que te acuerdas; porque no soy yo quien está a tu lado, me dices te quiero, pero no te amo. Debería olvidarte, dejarte, sepultarte y no recordarte.

Y sin embargo cuando me llamas estoy a tu lado, voy viviendo como masoquista de las caricias que me das; enfurecido de que estés con otro y si te reclamara…  qué tendría  que reclamarte si no hay nada; de mi para ti lo hay todo; por ti he bajado estrellas y he conquistado mis miedos, por ti he hecho lo que no creí que existía dentro de mi.

Pero solo es mi parte, de ti para mi no hay nada, me dices que hay cariño pero ¿cómo me puedo conformar con eso cuando deseo tus labios? Añoro tu mirada y muero por tu daga;  por qué quemas mis sueños, por qué destrozas a este soñador que su único error fue soñar contigo.

Todos me dicen que te olvide incluso mi cabeza, que no hay en ti para mí;y sin embargo este corazón terco que te entregué no quiere regresar conmigo. Aun cuando lo haces pedazos a cada día.

 

María, 29 años, Alicante, España

11 de junio de 2009

UNA DESPEDIDA

UNA DESPEDIDA

En este diario de ausencias, tú sólo eres una intérprete más. Si bien, yo reconozco que no sé porqué me acerqué a ti, porque te hablé, ni qué saqué en conclusión de todo ello... No eras arrogante ni humilde, parecías tonta pero no lo eras... Supongo que eras... interesante. Para mí. Para ti no debí serlo en absoluto, aunque me diste unas cuantas oportunidades por si te equivocabas. Hasta que viste que no te equivocabas y aplicaste conmigo la filosofía de la mentira: "no estoy en casa, por ejemplo". De lo que más recuerdo en aquellos días en que me probabas, destacan tus críticas a los demás, tus mentiras a los demás... No hipócritas, alocadas, jugando a pensar que el mundo no es más que un gran teatro. Exagerada en todo, así eres. Pensé que algún día, invariablemente, también me criticarías. Pero a mis espaldas, así que nada sé de eso.
Poco teníamos que ver nosotras dos. Soy consciente de ello. Pero ni una sola llamada recibí tuya, de modo que las mías eran en realidad humillantes, también mintiendo, asegurando que había una cierta amistad donde sólo había polvo insustancial... Hasta que dejé de intentarlo. He conocido a muchos y muchas como tú. Los que se lavan las manos y, a otra cosa. Me pareció que tendría cosas que aprender, que podríamos abordar algún proyecto juntas... No, debíamos ser demasiado distintas. De ahí lo interesante. No he de buscar más aprendizaje de las amistades. Normalmente, entre profesor y alumno no tiene porqué haber una amistad. Los amigos deben ofrecerse simplemente lo que ya tienen, deben ser casi clonados, y de ese modo, al parecer, funciona la amistad. O con dinero, o con chantajes, sean emocionales o materiales, poco importa. Me pregunto dónde queda una amistad real en todo eso. Pero sé que si hubiera tenido algo que quisieras, habríamos sido muy amigas...
No tuviste cuidado de mí, ¿para qué? Dejaste morir lo superfluo, lo extraño... ¿cómo describirme en tu vida? Y nuestras risas y palabras no eran más que un entremés, sin gran valor artístico, destinado a perderse en el olvido.
No tengo mucho más que añadir a lo que nunca sucedió. Fue una creación artificial que no podía durar. El tiempo y la distancia algo pudieron hacer, pero más hizo tu silencio. Sin embargo, ¡debería yo estar ya acostumbrada a los silencios! Qué poco original, y qué más da. Me pregunto si en realidad me importa, si nunca fuíste desinteresada, sino que perteneces al más solitario de los grupos: el del egoísmo. No habremos de conocernos más nunca, porque este selecto grupo no admite agregados.
Sé que piensas que no estás sola, pero sí lo estás. Quizá no te importe. Estás demasiado ocupada llamando la atención sobre ti, sobre tus rarezas... Pero no puedo decir: lo comprendo. No, simplemente tengo teorías. Cuál es la verdad, no lo sé. ¿Te digo mi verdad? Si ya te la he dicho... podría añadir: tú te lo pierdes... Qué patético. Pero podría ser, sí... ¿Crees que ya habías terminado conmigo? Bien, tú te lo pierdes. No sembraré más en tierra estéril, ni te ocurrirán nunca cosas que podrían ocurrirte a mi lado. Nunca. Morirás sin conocerlas.

 

María, 29 años, Alicante, España

7 de junio de 2009

VENENO

Se cierra el telón de tu obra teatral. El final es una completa porquería sin sentido, así que felicitarte sería ser completamente falsa y, aunque sé cuánto te gusta la falsedad, a mí nunca me gustó. Confieso que, a ratos, pensé que no mentías. Tantos años conociéndote... ¿conociéndote? Todo ha sido tal mentira, que ¿qué es lo que conocía yo? La imagen que de ti te proponías ofrecer cada día. Ni siquiera eso.
En realidad, eres prácticamente un criminal. Deberías estar en la cárcel como mínimo, porque cometiste un delito. Y no me refiero únicamente a que "asesinaste mi corazón". No. Seduciste a una menor, sin el menor pudor. Aunque juegas con los sentimientos de todas, esa persona sí era una menor, pero no sólo eso. Una persona menor muy cercana a mí, a la que no te importó nada hacer daño, todo el que pudiste y más. Manipulando su mente... con la mía también lo hacías, pero yo a veces sí era más consciente de eso. Ella no. En su inocencia, creyó demasiado en ti, en tus invenciones, como aquel día que dijiste que te habías quedado sin memoria... Gran tontería, pero la pobre pensó que te pasaba algo: ¡Oh pobre! ¿No recuerdas? ¿Quién soy yo? La verdad, visto ahora es una estupidez solemne. Y visto antes también. Pero a edades tempranas y con el corazón palpitando, se pueden llegar a creer muchas cosas....
Dijiste que habías cambiado, que ahora eras "el bueno". Me parece que, si la experiencia enseña, yo he aprendido contigo que nadie puede llegar a cambiar en realidad. Esos cambios pueden ser mínimos, pero si uno es un cerdo, lo continúa siendo toda su vida. Por lo general. ¿Habrá excepciones? No sé, porque los casos que yo conozco siempre conservan su fondo, bueno o malo, aunque cambien.
Ahora decides no hablarme, no dirigirme la palabra. Así, sin más. Sin que haya explicaciones, porque sino no sería uno de tus juegos psicológicos que empiezan a ser patéticos y que siempre fueron aburridos. ¿Lo sabías? Eres aburrido, y todo lo que digas o pienses será aburrido.
No voy a ir a buscarte para sacarte las tripas una a una. Jaja, no, tú eres el criminal, yo sólo pienso en la delicia que sería que sufrieras, ¿por qué? por justicia. Porque te mereces algo. Porque has hecho daño a los demás y no te ha importado lo más mínimo. Deseo mucho que sufras, para vengar así de alguna manera todo el mal que has hecho, como se desea que un asesino pague su culpa o que un ladrón tenga su merecido. Si tú no sabes de morales, sufre sin entender porqué sufres, como sufro yo, sin entender las cosas que haces, sufrió ella y sufre todo aquel, creo yo, que se interpone desgraciadamente en tu putrefacto camino.
¿Qué me has dado? Veneno y ¿por qué yo seguía? ¿Amo el veneno? No, quería desahogarme, hablar de las cosas que me importaban y, como eso era crucial para mí, quise imaginar que me entendías, que eras un poco como yo, ¡valiente locura! Y... ¡qué favor me haces desapareciendo! Pero con desaparecer no se arregla todo. Esto no es como tu película favorita. No he olvidado las heridas que nos has hecho. ¿Podré olvidarlas? ¿Vas a salir inmune de toda esta historia? Por favor, dime que no, dime que lo pasarás mal, realmente mal, peor de lo que lo hayas pasado en tu vida, porque no sólo hiciste daño, sino que además fue a conciencia. ¿Se cumplen los deseos, si se desean con mucha fuerza? Entonces, ¿yo, aunque esté tan lejos, podré influir en que tu vida sea una pesadilla? Ah sí, ¡qué gozada! Sin que te des cuenta, seré tu gato negro, la escalera que se te cruza en el camino... por lo menos, serán diez años de una fatal suerte. ¿No crees en la suerte? Espera a ver tomar forma a la mala suerte en tu cuerpo. ¿No crees en las consecuencias? Espera a verlas acontecer.
Puede que esta no sea mi última carta, pero no hay diferencia con las anteriores en una cosa: siempre le escribí a nadie. Tú eres nadie y no mereces oportunidades, que te las di o que se te dieron, ni el menor derecho de los que se le supone a un ser humano porque tú no lo eres, no eres humano. Aunque suene a tópico, el mundo estaría mejor sin ti. Antes me hablabas mucho del suicidio. Debía haberte dicho que sí, que te mataras, aunque no pensabas hacerlo, era otro de tus juegos. Pero ahora no quiero que las cosas te sean tan fáciles. Antes de morir, quiero que desees una y otra vez estar muerto, sin poder lograrlo hasta que hayas pagado toda tu culpa.
Concluyo y apenas sí sirve una carta para desahogar mi alma, para desinfectar un poco la herida... A cuánta gente como tú le valdría más no existir, vosotros hacéis de este mundo un lugar inhabitable, vosotros lo estropeáis, el día que dejéis de existir empezará una civilización nueva, un despertar para la Humanidad. Desgraciadamente, ese día no ha llegado.
Sigue jugando, confío en que cuánto más juegues, mayor será la cuenta que tendrás que pagar. Anhelo que te arruines. Dirán que soy mala, que tengo deseos malos... pero no, no te conocen. ¿Amais el fuego que arrasa los bosques, las enfermedades, la guerra? Yo no. Yo quiero un mundo donde no exista todo eso. Donde tú no existas, ni hayas existido jamás. Lástima no poder tener noticia de si sufres o no, y terrible sería que no fuera así... Quiero un mundo con justicia. Quiero que sí exista la justicia, que como es un concepto en el que puedo pensar, sea un concepto que se pueda materializar. Lo necesito. Y tengo más derecho a la justicia, que tú a ser indultado. No tienes ningún derecho, realmente, a ser indultado. Ojalá mis palabras sean toda una profecía.

 

 

Harpa, 47 años, España

5 de junio de 2009

CARTA DE UN DESEMPLEADO

Carta de un desempleado 

También esta crisis me pone sus manos encima, me agarra por las solapas, tanto laboral como sentimentalmente. Esta feroz verbena de la economía
me afecta mandándome a engrosar las filas de parados de este país, esta nueva situación en la que por primera vez me encuentro ha dinamitado todos los demás aspectos de mi vida, el equilibrio del que disfrutaba se me ha venido abajo, y me he encontrado con que no existía red alguna.

Gracias a que fui hormiguita económicamente sigo a flote, sé que no debo 
estar quieto pero tampoco correr sin dirección, y debo cuidar bien donde piso, a partir de ahora voy a pasear por el borde del despeñadero. 

Pero es moral y anímicamente cuando toco fondo, cuando todas las mañanas amanece con niebla y desasosiego, y el tiempo en todo el día no mejora; y aunque se agradece, y no falta ni la filantropía ni la generosidad, ni la falta de apoyos, como en todos los males nadie que no los sufra puede hacerse cargo de este angustioso avatar.

Contra la depresión propicio a mi organismo grandes ingestas de chocolate, frutos secos y otros alimentos que apresuran la creación de serotonina, esa hormona responsable de las sensaciones de tranquilidad y serenidad, yo también decía “no, yo no caeré en la depresión“ y aquí ando mordisqueando a todas horas productos secos y dulces golosinas. 

La parálisis laboral trastoca los humores y los amores, se crean tensiones y proliferan las discusiones, y uno se siente incomodo entre las personas con las que mantiene algún tipo de relación, hasta el aire que respiro me parece poco hospitalario; el fracaso, sí fracaso, porque uno en estos momentos así lo entiende, el fracaso digo, uno lo siente solo, extremadamente solo en la contienda, así todos los días a ciegas, sin llegar a entender, sin sentirme comprendido y sin ventura.

En este rumbo impredecible, en este descarrío donde habitan la desazón y la hiel, echo en falta que el amor tome mis manos, y acercando sus mejillas a mi rostro me susurre “confió en tí amor” y dejando un emotivo y solidario beso sobre mis labios vencidos, me mire a los ojos, todavía con certidumbre, todavía con devoción.

Y es que desde hace unos meses no he recibido trato de cariño, o algún beso que no fuera los obligados en los protocolos entre consortes, no se han producido palabras de estima por su parte, este amor no fue lo bastante generoso, este amor no estuvo a la altura como para obsequiarme tan siquiera con la limosna de una sonrisa, no ha sido capaz de ofrecer a mi ánima aterida por este duro contratiempo el confortable caldito de la comprensión. Me asusta pensar en esta desesperanza, pero hay que tratar de volver a la contienda, lo sé y no quiero que me tenga lastima, ni que se compadezca de mi, pero si contara con su mejor predisposición sería como volver a coger resuello y tratar de subir de nuevo al ring. 

Cuando has conocido siempre la estabilidad laboral, y en la vida se instalaba algo que se asemejaba mucho a la felicidad, cuando todo eso queda triturado y aventado por un huracán, cuando todo eso y algo más queda patas arriba, sientes vértigo y sientes vergüenza, y sientes que no estas limpio de culpa, y que eres voluntario a niño huérfano en un suburbio sórdido y desdichado.

La conciencia voraz y chillona me indaga, rasca, hurga en la herida, busca la causa y la encuentra, pero sigue buscando y buscando, no descansa, solo cuando el cansancio la vence se duerme como un viejo edificio deshabitado en espera de su inminente demolición, cuando despierte mi conciencia siempre exaltada, también culpable, reanudara frenética su cabalgadura por el calvario. 

Ayer me sentía como la res que rumia en la planicie, y que ahora después de ver caer al rayo demasiado próximo, después de ver como se incendia la llanura, escapa torpe y aturdida.

Dan ganas de dejarse a la deriva, de colocarse en la proa de la nave y verla estrellarse contra los arrecifes oscuros y desnudos, entran ganas de verdad de dejarse engullir por el temporal, de no levantarse del revolcón nunca más, y dejar crecer las larvas y la hierba en nuestro interior; nunca pensó el burro que echaría de menos su noria.

betl19801@yahoo.es 

 

Alma María, 40 años, Toluca, México

2 de junio de 2009

RECONCILIÁNDOME CON EL PASADO

 

Reconciliándome con el pasado

 

No entiendo a veces por qué tanto odio contra mí, como he venido diciendo, sólo salí de una relación en la que no era feliz, ni yo ni mis hijos, probablemente el haber salido de esa casa, como salí, no fue lo mejor, fui orillada a eso, no tenía otra forma de hacer las cosas, porque ni mis palabras, ni mis sentimientos, ni yo como persona valían entonces, mi alma estaba enferma, de tanta agresión, de tanta falta de respeto, de miedo, de soledad, de abandono, de tristeza, de dolor, de resentimiento, de inseguridad, de no sentirme amada, ni valorada, por el hombre que supuestamente era mi esposo, y quien debía protegerme a mi y a mis hijos, y al que ahora tristemente descubro como mi peor enemigo, sin entender por qué.
 
Aguanté muchos años y muchas cosas, los dos sabemos cuáles, aunque se nieguen y me llamen mentirosa, ciertamente sucedieron, ahora no vale la pena mencionarlas, porque ya no importan, esto no es un reclamo, ni una aclaración, es simplemente el aceptar lo que paso y al mismo tiempo hacer las paces conmigo misma, es decir, es como una sanación personal, por eso decidí escribir esto.
 
Algunas veces, lo que nos sucede en la vida es muy feo y traumático, nos protegemos emocionalmente negándolo u olvidándolo, culpando a todos, menos a nosotros mismos, evitando afrontar y reconocer nuestros errores.
 
El error más grande que he cometido en la vida es: no creerme una persona valiosa, y haber dejado que alguien más débil que yo, me golpeara, me ofendiera, me fuera infiel, y sobre todo, dañara mi autoestima, sólo para él no sentirse inferior... Hoy asumo mi error y sus consecuencias, reconociendo esos hechos y malos momentos, que aún siguen en alguna parte de mi mente, y los cuales he decidido controlar y procesar para superar esa mala etapa de mi vida.
 
Hubo entonces, mucho dolor en mi alma, mucha impotencia, deseos inmensos de morir, para no sufrir, por mucho tiempo me sentí culpable y merecedora de esa situación, quizá por eso permití que pasará, pensaba tontamente, como aún piensan algunas mujeres, que sufriendo se llega a Dios, lo cual es una total mentira, porque Dios es enemigo de la estupidez.
 
Yo no deseo vivir siempre con esas cosas  y entre odios, quiero corregir lo malo, y aprovechar la vida que aún me queda, siendo mejor persona, dejando atrás lo malo, entendiendo el por que de las cosas, e irlas soltando sin miedo, con el único afán de superar el pasado y trascender. Ya no hay más enojo con las personas que conocí y viví, por que acepto lo que paso y acepto mi situación actual.
 
Fernando, fuiste importante para mi, en su momento, te quise, trate de que nuestra familia estuviera siempre bien, te apoye en cada cosa que necesitaste, te defendí de cuanta persona hablará mal de ti, y me calle lo que no debí permitirte nunca, con la esperanza de que fuera algo pasajero, deseando con toda el alma que cambiarás, incluso rogué a Dios para que me quisieras, para que dejarás de beber, para que mis hijos y yo fuéramos importantes para ti, para que fueras bueno....

 

Nada te hizo cambiar, las cosas fueron mal, siempre mal, y cada vez peor, deje de quererte, deje de esperarte, deje de confiar en tí, sólo pensaba en que un día Dios me miraría y se compadecería de mi soledad, y me alejaría de tí..... Y sucedió.....
 
Pensé que al irme valorarías, no a mi, sino a tus hijos, a las cosas que la vida te dió a manos llenas y que no quisiste, ni supiste amar, ni cuidar, aún ahora sigues desquitándote con ellos, no dándoles dinero, no viéndolos, pensando que así me haces mal a mi, pero quien se daña finalmente solo eres tú. 
 
Ahora me culpas, y lanzas contra mí toda clase de ofensas y calumnias, dices que tengo envenados a mis hijos, que te engañe con cuantos hombres pude, que te robe, que los problemas que había entre nosotros era por que no invitaba a tu familia a nuestra casa, alguien más, dice que fue testigo de todo, seguramente también de lo que viví contigo dentro de esa casa y de esa cama, aún sin haberlo visto, ni escuchado, y se jactan en decir "que nunca me faltaste, que no había motivo para irme, que tu eras el esposo ideal", y siempre será así,  pero ya estoy acostumbrada a que se me culpe, de lo que no hice, al final mi triunfo y logro más grande, es estar en paz con mi conciencia, y sobre todo con mis hijos, a los que me siento orgullosa de darles un mejor ejemplo, y una más amplia visión de las cosas que pueden lograr en la vida, con esfuerzo, con buenos actos y sobre todo con libertad, ahhh y con la importantísima ayuda de Dios.
 
No disculpo el mal que me hiciste, por que sería aceptar que estuvo bien vivir así, pero entiendo que una persona como tú, no puede ser mejor, como dice el dicho: "Es como pedirle peras al olmo", contigo sólo conocí lo que es el odio, el coraje, el desquite y el rencor eterno, ese que no hace más que estar viendo la manera de fregar al que crees que te humillo, y al que no estas dispuesto a perdonar, por que tu ego es más fuerte que cualquier buen sentimiento, por los demás, incluso por tus hijos. 
 
La mujer que fui, la que conociste anteriormente, se murió, no existe más, aprendió su lección, vivió y murió a tu lado... Ahora no me reconoces, piensas que te odio, y que quiero vengarme de tí, así me lo dijo tu madre, pero no saben, no conocen mi manera de pensar y de sentir, no saben que lo único que he hecho, es empezar a darme cuenta de lo que soy, de lo que valgo y de lo que puedo hacer.... Quizá opinen así, por que preferí arreglar las cosas para mi y para mis hijos, por vía legal, aclaro que eso no es una venganza, simplemente es lo justo y lo propio, si la ley existe, por que no hacerla valer?
 
Finalmente si no es la ley, es Dios quien se encarga de poner a cada persona y cada cosa en su lugar.
 
Lo vívido contigo, hoy para mi no es más que un aprendizaje, no te debo nada, te lo has cobrado bien, y de no haber sido por todo lo que paso, no sería la mujer que soy ahora, y la que estoy orgullosa y segura de ser, a la que por más que te haz esforzado en ponerle trabas a base de malas mañas y mentiras, busca la mejor manera de salir adelante, aprendiendo, siempre aprendiendo, y esa es mi gran ventaja, el haberte conocido y  el saber siempre por que camino conducirme por más difíciles que sean los obstáculos...
 
Adiós Fernando, libero tu sombra de mi vida para siempre, desde hoy perteneces al pasado, el presente, mi presente es enteramente mío….

mariangel985@live.com.mx

 

Camila, 22 años, Temuco, Chile

2 de junio de 2009

AL HIJO QUE NO TENDRÉ

Al hijo que no tendré

Alguna vez te pensé,
incluso tenías nombre,
yo te habría amado más que a nadie...
tú no habrías necesitado a nadie más,

Me habría dado horror fallarte,
pero te hubiera enseñado que
equivocarse es un derecho.

La naturaleza que negó el derecho
de esperarte, y yo no dejo de pensar
en que tú hubieras sido mi luz y yo tu guía.

No habría necesitado nada más
que una sonrisa tuya cada mañana.
Debo resignarme a que nunca existirás...

....debo aprender a vivir con este dolor.

 

CARTAS DE ENERO A MAYO DE 2009 

 

¿Quieres enviar una carta? 

Haz clic en el buzón y lee las recomendaciones. 

 

 

PROHIBIDA LA REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL DE LOS TEXTOS.

Copyright © 2000-2010 [B. A. A.]. Reservados todos los derechos.

 

(Página Principal)

Página diseñada y realizada por Beatriz Alonso Aranzábal