Un lugar de encuentro para los amantes de las palabras, de la correspondencia, y de la comunicación sincera.

(Página Principal)

 

Cartas de otros noviembres 

(del archivo de Cartas Sin Sellos)

 

Cartas 2007

Cada mes iré rescatando algunas de las cartas que fueron publicadas en CARTAS SIN SELLOS en años anteriores. 

Gracias a todos los que habéis contribuido, con vuestras cartas y vuestro apoyo, a construir este espacio de comunicación en Internet. 

 

 

 

¿Quieres enviar una carta? 

Haz clic en el buzón y lee las recomendaciones. 

 

Índice de Cartas Archivadas

Cartas imposibles de otros eneros

Cartas imposibles de otros febreros

Cartas imposibles de otros marzos

Cartas imposibles de otros abriles

Cartas imposibles de otros mayos

Cartas imposibles de otros junios Cartas imposibles de otros julios Cartas imposibles de otros agostos

Cartas imposibles de otros septiembres

Cartas imposibles de otros octubres

Cartas imposibles de otros noviembres

Cartas imposibles de otros diciembres

(Índice de Cartas Imposibles)

 

CARTAS IMPOSIBLES DE OTROS NOVIEMBRES

2006

Maria Teresa, 30 años, Valencia, España

1 de noviembre de 2006

 CON ESTO SE PIERDE EL AMOR

Hola Jesús,

¿Dónde se va el amor? Se va perdiendo con el paso de los días y la comodidad de creerlo todo vencido y conquistado.

Se han ido tus abrazos, tus palabras de consuelo, como se fueron los besos, aquellos en los que con tu lengua acariciabas la mía. Me siento sola, y más ahora que ebullo en una olla plena de sentimientos que ahora parece estar a presión.

Mis preguntas y mis miedos se enfrentan a tus enfados, aumenta mi sensación de soledad cada vez que dices algo parecido a “no quiero disertar” en definitiva, no quieres hablar. Quizá hasta te moleste escuchar y decirme una y otra vez: - Tranquila amor todo está bien – Yo necesito que todo este bien porque yo no lo siento, nadie me toca y vieja me siento, denostada ya de desprecios a cambio de amor, a cambio de oportunidades y a cambio de amor, siempre amor, pero un amor mal entendido y mal aprendido. Una vida ya quemada en la que pensaba que latía un corazón que ahora ya se rompió por el olvido…

Con esto y como estoy ahora se pierde el amor.

De enfados tengo ya lleno el corazón, no cabe ni uno más, lo siento, solo caben ya las palabras y los actos de amor, solo cuando ambos van acompañados de sinceridad, y no uno sin el otro.

Los enfados por la comodidad ajena ya no los paso, solo ansío mi felicidad y no generar dentro de mi más odio. No pertenezco a nadie y si te doy mi hombro es porque quiero, si te doy un beso es porque lo deseo … si te escucho es porque sé como el amor escucha, como el amor se trabaja y como el amor se quiere.

No me vale la lógica, y menos la rutina, solo me vale el amor, frente al cansancio, la comprensión porque esos son los regalos que te hago si de verdad te sirve de algo mi amor.

 

Alejandra, 24 años, Caracas, Venezuela

4 de noviembre de 2006

 SÉ QUE CONTIGO NO ES MI VIDA

Para ti:

Te quiero. No sé si te amo, pero ciertamente te quiero. Me sigue gustando esa persona que eres, esa manera de ser, tu carácter, tu forma de hablar. Discúlpame, por favor; no es mi intención molestarte, ni a tu pareja. Yo sé que no debo interferir en tu vida, que la quieres a ella y no a mi. Pero, yo no puedo evitar seguir queriéndote. A veces pienso que fue mi culpa, que si yo hubiese sido más paciente quizá hoy estarías a mi lado. Pero a la vez sé que tú no me valoraste lo suficiente. Hoy estoy clara que ese vacío, ese dolor que sentí el primero de abril era merecido. Ya que no entendía indirectas, tenías que decirme las cosas de frente. Aunque fuese disimulando que no eras tú.
Dios sabe que no quise convertirme en un fastidio, sólo estaba dando las últimas patadas del ahogado, porque creí que aún había oportunidad. Pero tranquilo, sé que contigo no es mi vida. Aún no sé con quien es, pero estoy clara que no es contigo. Discúlpame... Y también te perdono, por no valorarme, por mentirme, por ocultarme y negarme que tenías novia. Fui muy ingenua, muy confiada y gracias a ti sé que no puedo serlo más.
Sólo espero en Dios que seas feliz, que cumplas cada uno de tus sueños y que ella te ame tan profundamente como yo nunca pude. Espero que se valoren, que se comuniquen, que se amen.
Discúlpame de nuevo, gracias por todo y ya... De verdad esta es la última vez que te he de molestar.
Atte. Rebeca.

 

Anónimo, 21 años, valencia, España

18 de noviembre de 2006

 NO ME RECONOCISTE

El cielo lloraba esa tarde, todo parecía triste o tal vez me lo parecía a mí.
Después de tanto tiempo volví a pisar Madrid, tu ciudad, esa que tanto me gustaba y ahora tanto daño me hace recordar.
Mis anhelos por verte se volvían enloquecedores y así tome un taxi que me llevaría a tu calle, a ese número 300 que me hizo cerrar los ojos y sentir la última vez que estuve ahí. Noté aún el aroma de la nieve y mi felicidad de estar a tu lado. Pero esta vez no fue así, abrir los ojos y solo podía oler lluvia y más lluvia.
Me quedé solo, se alejo el taxi y allí con mis miedos me encontraba, espere horas y de repente… ahí estabas tú, nuestra mirada se cruzó pero no pudiste reconocerme y aún así algo en tu interior te hizo volverte hacia mi como si de un conocido se tratase pero mi rostro triste no te supo aclarar las ideas de que sentimiento recorría en tu interior. Mi cuerpo se paralizó, sentí el gran peso de este amor que no me dejó actuar el guión que tanto tiempo había estudiado para poder hacer una interpretación perfecta, una interpretación que te hiciera ver que si que era yo, que nunca te mentí, que a pesar de todo… seguía aquí.
Pero tus ojos me atravesaron como dos bolas de fuego, mi rostro perdió vida enmudeciendo las palabras y dando vida a los sentimientos que afloraban en mi alma.
Cuando quise darme cuenta ya habías entrado en tu casa y un dolor en el pecho me hizo llorar. No pude saber que me transmitió tu mirada… ¿será verdad que ya me olvidaste, que no pudiste reconocerme?

Te vi hermosa Sandra, como tantas veces tu soñaste, elegante casi perfecta, cualquier diría que todo en tu vida te ha salido bien y ojala fuese así. No se de donde vendrías, si de clase, del trabajo o de donde, pues desconozco tu vida. Pero sin dudo vi en ti una nueva Sandra, aunque tengo que reconocer que tu mirada me inspiro nostálgica.

Si pudiera demostrarte que sigo siendo yo… si ni siquiera puedo demostrarte que aquella mirada que se cruzo con la tuya en verdad era la mía… Que incertidumbre tiene mi existencia pero la vida hay que vivirla con los ojos abiertos, pero al abrir los ojos todo es de otro color. Nuestra historia se vuelve amarga, este amor parece estar enterrado hace mas de un año, y tu, querida Sandra, andas muy lejos de mi.

Pero sigo preguntándome porque tengo esta maldita sensación de sentirte por las noches, de escuchar tu voz nombrarme, de recordar cosas que parecían olvidadas… ¿Será que este amor aún sigue vivo?
Si es así, tiene que morir. Por tu bien, porque desde ese día que te vi comprendí que tu felicidad esta muy lejos de mi y que solo el recuerdo de mi existencia hace temblar tu mundo perfecto y yo quiero verte feliz.

Desde la distancia, quien siempre te amará.
D.

 

Pepe Botella, 46 años, Badajoz, España

25 de noviembre de 2006

ME HACE FALTA UN PORQUÉ

Puede que no valga la pena escribir, que ni siquiera lo leas, o que aunque lo hagas, no valga de nada. Pero tambien puede que yo necesite decirte, o escribirte. Sinceramente no sé el qué, tan solo que quiero hacerlo...
Es que no te entiendo, por mas que intento, no logro entenderte. Tan solo un porquè. Me hace falta un porquè al fin, un porqué que me explique la causa por la cual ya no puedo dormir por las noches, que me aclare por qué a pesar de que te perdí no logro sacarte de mi cabeza, una simple frase que me haga entender la razon que haga que todo sea como antes, pero sin ti, lo que conlleva que ahora todo sea oscuridad.
Un sueño roto, pero al fin y al cabo un sueño. Desde que te conocí olvidé mi nostalgia, aquella que yo padecia, nostalgia de aquello que nunca jamás sucedio, la peor de todas.  Antes todo se resumía en el hecho de ser habitado por una nostalgia incomprensible, el indicio de que hay un más allá. Mi mas allá eras tú, pero ahora... ¿Cómo vive una persona que perdió su destino ?
Lo peor de todo es que la nostalgia no desapareció, simplemente se transformó. Ahora mi nostalgia no es desconocida, ni oscura, ni tan siquiera incomprensible.. Ahora tan solo es añorar tu pérdida, y sinceramente, no se yo qué enfermedad era peor..
Pero tan solo tengo lo que busqué, eras un sueño, y ya se sabe, al soñar apuntamos mas alto de lo que jamás podremos llegar. Por un momento fuiste mi alivio, mi felicidad que se enfrentaba a las miserias que tenemos los que soñamos despiertos. Pero aquellos que me comprenden, son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sólo sueñan de noche. Por eso soy feliz soñando, por eso te amaré, porque nadie me puede privar de mi derecho a soñar despierto. Pero cabe destacar que si quieres que tus sueños se cumplan, hay que despertar. No lo hice, me parecía una contradiccion, sabia que al despertar de irías, por ello continué con los ojos cerrados... por lo que el despertar fue atroz. Tú me despertaste, y ahí me encontraba, en el final, sin quererlo, sin saber como llegué hasta ese punto.
El punto en el que mis miedos se cumplieron, el miedo a perderte. Pero como alguien una vez dijo, el amor ahuyenta el miedo, pero, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. O no supe demostrarlo, o no era lo suficiente para ti, el caso es que no te tengo. El caso es que mi nostalgia cambió de sentido, ahora añoro lo que ya conozco. Y me pasó por no saber estar, por guiarme por mis impulsos, por ser de sangre caliente, porque cuando la gente observa realidades y pregunta por qué, yo sueño cosas imposible jamas imaginables y me pregunto por qué no.
Ahora tan solo me gustaria saber el porqué...  El porqué del fin...

 

Beto, 44 años, Buenos Aires, Argentina

25 de noviembre de 2006

LA VIDA ES ASÍ, MI SUAVECITA

Sé perfectamente que nunca vas a enterarte de estas letras, puede que alguien te cuente, pero lo veo poco probable:

Avellaneda 19-11-2006

Querida Graciela Nora: 

fuiste sos y seras el gran amor de mi vida. No fuiste mi primer amor, ni el ultimo, ¡¡fuiste mi gran amor!! Nunca nadie me dio tanto sin pedir nada, nunca nadie me dará tanto amor y tanto placer que el que vos supiste regalarme en los 10 años que fuimos amantes. La vida me regaló tantas tardes de placer a tu lado.... tu mirada tierna, tu piel de leche, tos labios de miel, tu inconmensurable compañia, tus palabras alegres, tu sexo inmejorable.
Nuestro amor fue en secreto, nadie nunca sabrá, salvo vos y yo, cuánto nos amamos, lo feliz que me hiciste y lo triste que estoy por no tenerte mas a mi lado.
La vida es asi mi suavecita, yo formé una nueva pareja, una mujer a la que poco a poco estoy comenzando a amar, y nunca lo aceptaste a pesar que yo te conoci casada y siempre acepté ser tu amante en esa condicion sin reclamos, pero debi acatar tu decision de dejar de vernos, y asi poco a poco te perdi.
Tal vez algun dia alguien en este mundo se entere que dos personas pueden amarse más que el amor mismo, tal vez alguien algun dia escriba la increible historia de amor que vivimos, tal vez alguien algun dia se detenga un minuto para escribir nuestra historia de amor.
Por ultimo y para no agobiar quiero que quede claro que si alguna mañana se te ocurre llamarme para aunque sea tomar un cafe como aquel que tomamos la primera vez que salimos juntos, ¡¡lo acepto!! y prometo no volver a robarte un beso como aquella tarde, me conformo con mirarte a los ojos y acariciar tus tiernas manitos, las que tanto extraño.
Te mando un beso tan grande como el amor que nos tiene unidos, aunque ya haga tres años que no nos veamos, como siempre te dije: "lo nuestro es eterno".
Te amo.
Beto.

 

2005

Elitenea, 21 años, Canarias, España

1 de noviembe de 2005

23 DE SEPTIEMBRE: LA DESPEDIDA

23 DE SEPTIEMBRE: LA DESPEDIDA.

Dicen que el tren de las oportunidades aparece sólo una vez en la vida y yo aproveché y me subí a él. Desde que te vi me llamaste mucho la atención, quise inmediatamente conocerte, saber todo de ti y así fué. Nos presentaron y desde ese entonces fuimos entrando en confianzas y pasó lo que tenía que pasar. Me dijiste un día de verano, porque como bien sabes, nuestra historia de amor tuvo lugar en esta estación, que cómo es que te había enamorado de esta manera tan loca y desenfrenada. Esa cuestión me la planteaba yo todos los días pero desde otra óptica... ¿qué hiciste tú para cambiar el sentido de la palabra "amor" que yo conocía? Soy desconfiada y he de confesarte que muchas veces dudé de tí y de tus intenciones conmigo. Hoy en día, eso me parece tan irrelevante porque sólo me ha quedado el recuerdo de tu presencia y acciones y no las palabras que me dijiste, porque todas ellas al fin y al cabo se las llevó el viento.
Después de encuentros lindos, risas y visitas a diversos lugares llegó el momento de la despedida. Sentí tanta impotencia por tener que renunciar a ti obligatoriamente. La distancia es algo que siempre se lleva muy mal. Sé que seguirás con tu vida en tu tierra natal, que conocerás a muchas mujeres y que te enamorarás, yo estaré feliz porque esto último pase. Al igual que tú, tendré derecho a conocer otras facetas del amor en otras personas. De la misma manera que llegaste a mi vida puede que otro también lo haga. No sentiremos remordimientos por ello porque tanto tú como yo sabiamos las condiciones del contrato "adiós".
De algo estoy muy segura, tú eres la faceta del amor que más me gusta. Ojalás me hubieras dejado motivos para odiarte y así borrarte de mis recuerdos pero no... todo lo contrario, dejaste muy buenas sensaciones y la mayoría de cosas relacionadas a tí son fantásticas. En fín, que te recordaré como algo muy lindo que llegó a mí un 25 de julio y que se despidió de mí un 23 de septiembre por culpa de haber nacido en países distintos.
¿Qué fuí yo para ti?
Ahora soy yo la que dice... adiós.
Sabes muy bien, si leyeses esto, quién soy.

 

Gray, 35 años, Lugo, España

1 de noviembe de 2005

MAÑANA TE LLAMO

Hace días que no hablamos y no es porque piense que cabe la posibilidad de que no descuelgues el móvil como a veces me hacías, no porque no quisieras escucharme sino porque lo ansiabas; no hablamos porque la vida y sus circunstancias nos lleva a callejones sin salida que paraliza el tiempo del amor aunque no el sentimiento; pensarás que estoy ocupada o triste... te quiero, sabes, aunque no te lo diga, aunque ahora no te llame, aunque tú no me lo digas, aunque el mundo se hunda, cielo. Mañana te llamo y hablaremos de cine, de amistades comunes, de ideas, nos diremos alguna tontería y sabrás así que te sigo amando. 

 

María, 40 años, Madrid, España

8 de noviembe de 2005

AMAR NO ES COSTOSO

Hola amor:

Hoy despues de 12 años de relacion intensa me he dado cuenta de cómo me estoy engañando a mi misma sobre nuestra convivencia.

La rutina, el tiempo, la cercania ha hecho que una pareja por la que dejé una vida completa, por la que fui mas allá incluso de mi propia forma de ser, por la que me separé de todo mi entorno familiar, mi pareja, o sea tú y tu egoismo me esté fastidiando mi vida.

No sé cómo voy a resolver esta situación, tengo miedo pero sé que mi única solucion es romper contigo, egoista. Ha sido el tiempo que he destinado a complacerte que me he olvidado de mi propia existencia, ahora te toca a tí si me quieres como dices, hacer que yo lo sienta.

Amar no es costoso, desde el momento en el que amar se vuelve costoso, ya no tiene ningun sentido, ninguna motivacion porque se convierte en dolor.

Y yo no quiero sufrir más pensando en lo que pudo ser y que no es.

Maria

 

Ana, 20 años, Nunca Jamás

10 de noviembe de 2005

ELLA SIEMPRE ESTÁ FELIZ

Ayer vino corriendo a contarme que había estado contigo, la miré con tristeza y una leve sonrisa y me la senté en las rodillas.
Le dije que eso no podía ser, que tú ya no estabas... Ahora era ella la que me miraba con tristeza y una leve sonrisa.
Dice que no paras de abrazarla y que nunca la dejas sola... Los dos vais juntos a todas partes; la gente no lo entiende, pero vosotros no os separais, y no lo hareis nunca, nunca jamás...
Ella siempre está feliz, siempre está contigo... Se ha llevado mi felicidad y a mi amor... Por ello me odio, por ello, me declaro la guerra....

 

Estrella Venus, 30 años, Guerrero, México

18 de noviembre de 2005

SEGUIR CONTIGO LEJOS DE ESTA CIUDAD

Jorge: 

Tantas cartas te he escrito en tan poco tiempo y ninguna ha sido tan díficil como ésta... me cuesta creer que todo se ha terminado entre nosotros, que algo hizo falta para que este amor creciera, al menos de tu parte porque de la mía este amor era ya muy grande y muy profundo... No sé cómo diablos voy a sobrevivir viéndote todos los días y fingir que nada ha pasado que seguimos siendo los mismos grandes amigos de siempre, ahora no sé si fue bueno o malo que nadie fuera cómplice de esta relación, porque mientras yo voy a sufrir como una tonta, tú sólo te "concentrarás en tu trabajo" y te olvidarás poco a poco de mi, de aquellos días, de las tardes yendo a la escuela, del viaje a Cuernavaca, de la primera noche juntos, de nuestros encuentros a escondidas... y de los ojos chinos que ahora se ahogan en lágrimas por ti. No hubiera querido que esto terminara, es cierto que pensaba irme pero con la intención de seguir contigo lejos de esta ciudad, donde nos fuera más fácil salir a la calle tomados de la mano y, ¿por qué no? buscar la oportunidad y la felicidad de crear una nueva vida... un pedacito tuyo y mío, aunque al final sólo desearas que fuera mío... porque tú ya tienes a esos ángeles que piden tu tiempo y tu amor... Ojala que "ella" también piense y sienta igual que tú lo haces por ellos y regrese pronto para que renueven su vida juntos, pensando en tus ángeles, en esos ángeles que hoy lograron lo que nadie: que dejemos esto de lado por ellos. Yo tal vez voy a sufrir un buen rato, pero voy a estar bien, tal vez un par de cervezas y un par de canciones me hagan sobrevivir, tal vez como dijo mi amiga me vaya unos días de "mujer faltal" pero no creo poder olvidar lo que ha pasado... Espero que logres todo lo que te propones, que ese doctorado se te dé pronto y que puedas poner en una balanza: el trabajo, el amor de tus ángeles, la relación con "ella" y tu vida... porque aunque no quieras al final todos se van a ir... Me despido sin rencores, mientras duró fue bello, como dijimos al principio de esto goce lo que tuve en las manos... sin embargo el fuego fue mucho y me queme... Tu niña grande IWY & INY

 

Susana, 45 años, Madrid, España

26 de noviembre de 2005

ESPANTOSA CERTEZA

Dolores, no logro entenderme, y ni siquiera lo intento. Me alejo de tí y de inmediato quiero tenerte. ¿Por qué tanta añoranza? Si tus actitudes me duelen como flechas clavadas en lo más profundo de mi corazón, ¿Por qué lloro tanto tu ausencia?
No logro olvidarte y tampoco puedo perdonarte. Día tras días se desangra mi vida por la espantosa certeza de que tú y yo nunca más estaremos juntas.

 

Juan, 38 años, Granada, España

26 de noviembre de 2005

¿DÓNDE HE ESTADO METIDO EN LOS ÚLTIMOS CINCO AÑOS?

No me duele este día más que otros que pueda recordar, como aquellos en los que cuando desesperado mil cosas andaba buscándote e intentaba robarle al tiempo segundos y minutos para estar contigo compartiendo el café de las cinco, o de las cuatro o de las seis, ya no sé…
Hoy me he levantado y sorpréndete:  no te he  echado de menos ni un poquito siquiera. Es más, tengo como cierto regusto a indiferencia y olvido en la boca. Créeme, no quiero ser rencoroso o cruel, no quiero revanchas ni venganzas; no quiero ese sucio juego al que juegan los malheridos por amor o  desamor, que luego después  sin treguas ni pactos andan buscándose el cuello con cuchillos de reproches sucios y traicioneros.
Hoy tampoco recuerdo con mucha exactitud las líneas que dibujan tu cara y trazan tu cuerpo, el olor de tu pelo, el tacto de tus manos… Qué cosas; y eso que te vi ayer de refilón cuando bajaba en bicicleta a ver a un amigo de los de verdad.
Por fin mis ataques de amnesia buscados y provocados a conciencia se ponen de mi parte y te han sacado de mi memoria y de mi corazón. Pero qué mala suerte; también han sacado otras cosas.
Está mal que lo diga, pero en el fondo siento algo de pena y algo de lastima por ti. Pero no te preocupes; sólo es un sentimiento temporal.
Aunque por qué no decirlo: qué jodido es esto de la lastima y de la pena. Y qué poco me gusta tener estos sentimientos tan cristianos que no te ayudan para nada ni a mi tampoco. Y creo que a nadie.
Sólo recuerdo tu nombre y algunas imágenes sueltas en la memoria. Para colmo en sepia o blanco y negro; las malas jugadas de la memoria. Quedarían geniales en una exposición llamada por ejemplo: “el amor lo puede todo” y fíjate si pudo con todo, pudo hasta con nosotros; pudo hasta con los recuerdos. Pero ya no lo recuerdo casi. O lo recuerdo como algo muy lejano que sucedió hace mucho tiempo atrás. Hasta creo que es irreal, que ni pasó siquiera.
Te siento extraña y ajena a mí, como algo muy lejos en el tiempo y en la distancia.  Son como papeles desordenados en la memoria. No recuerdo tu voz, ¿dé que color tienes los ojos, y el pelo?
Con todos estos pensamientos y sensaciones camino sonámbulo, medio dormido y sin enterarme de lo que pasa a mi alrededor hacia la cafetería de siempre rompiendo el aire frío de esta  madrugada de un miércoles de finales de septiembre envuelto en una fina y ligera chaqueta surfera. Ahora me acuerdo que te gustaba mucho. Pensé incluso en regalártela, pero fastídiate, he cambiado de opinión y me la quedo. Además, me sienta mejor que a ti; seria un cruel desperdicio. Antes la hago trapos para limpiar la bicicleta. ¿Soy cruel? No lo pretendo, lo siento. Hoy no me doy mucha cuenta de las cosas que hago o que digo. Mañana te pediría perdón, pero mejor lo dejamos así. Paso de tener otro encuentro para hablar de lo mismo por enésima vez. Monotema hasta la saciedad. Erre que erre con la misma puta conversación de todos los días. De todos los cafés de media tarde de domingos o no. En tu casa o en la misma cafetería de siempre; fíjate, hasta nos conocen las mesas y las sillas nada mas vernos entrar por la puerta. Pero no te preocupes. Se han terminado acostumbrando a tanta monotonía. Son serviciales y domesticas hasta límites que ni sospechas. También se saben nuestras conversaciones de memoria. Pero son prudentes y no hablan con nadie. Saben guardar secretos. Tienen el don de la invisibilidad. Como los camareros. Que se extrañan con disimulo al verme entrar solo o acompañado de otra persona que no eres tú.
No llego a saber muy bien qué es lo que mueve el mundo y menos aun qué es lo que me mueve a mí. Qué es lo que hace que cada mañana me levante y a duras pena ponga mi cuerpo y mi cabeza a funcionar y mucho menos que es lo que me motiva a seguir haciendo las cosas que hago. Simplemente las hago y ya está. Por pura inercia o por costumbre quizás. No lo sé; pero ahora no me importa mucho.
El café me espera. Eso si que me importa en este momento. Con leche hirviendo y en taza por favor. Le digo a una de las camareras. También le digo que es una especie de ritual  que no me salto nunca. Ella se ríe, joder, pero se ríe de verdad; con el corazón, y tan temprano. Ahora me doy cuenta después de tanto tiempo. ¿Donde he estado metido estos últimos cinco años?
Me pregunto qué pasó. O debo de preguntarme ¿qué es lo que no pasó entre nosotros para que no ocurriera lo que le ocurre a la mayoría del común de los mortales? También ahora entiendo mi apego y mi gusto por la soledad. O por la compañía escogida. Yo, mis libros, mi música, mis gatos mi ordenador, mis terribles salidas en bicicleta. ¿Cabe mayor placer en el mundo? Creo que no.
Ahora me siento afortunado; muy afortunado de que nos separen años luz. De que no ocurriera nada.
En el fondo reconozco que soy un tío con suerte.
Miro la cantidad de posibles vidas que podía haber llevado con tal o con cual persona, e  incluso contigo, y me siento muy a gusto sabiendo de lo remoto de la posibilidad. Me siento muy a gusto viendo la derrota y la mentira en los gestos, en las caras y en las maneras de esas personas que  yo había dejado entrar un poquito en mi corazón.
No me pertenecía ese futuro con ninguna de las personas que me voy cruzando, que voy recordando; y tú, no ibas a ser menos.
Si, soy un tío con suerte. Afortunadamente hoy estoy solo.
Aprovecharé esta racha para hacer recuento de mi vida.
Me dedicaré a otras cosas. Porque no me duele este día más que otros que pueda recordar; y no tengo miedo, no quiero nada ni espero nada. Nunca me he sentido mas libre ni mas a gusto con migo mismo y con mis pequeñas cosas, con mis pequeñas alegrías de cada día.
Póngame otro café bien cargado con la leche hirviendo y en taza por favor, Que hoy el día es largo y quiero estar con los cinco sentidos puestos en la vida. Me siento nacer de nuevo.

2004

Xime, 20 años, Firmat, Argentina

4 de noviembre de 2004

TU HIJA, PRESA DE UNA ANGUSTIA INCONTENIBLE

Papi, no sabía qué hacer para saber de vos, y no sé cómo escribiéndote en un buscador de internet llegué a esta página, lo importante es que acá estoy, que encontré una forma de poder hablarte. Te extraño tanto, quisiera verte, ¿dónde estás? Necesito saber que estás bien, que sos feliz, que se terminaron tus lagrimas.. papi, te extraño, no sé qué hacer, quiero ver tu sonrisa otra vez.. quiero que pases por casa y me llames desde la ventana.. no puedo creer lo que pasó, decime que estas bien, por favor llámame, ¡escribime! Decime que estás bien, que me queres, necesito saber que estas, que existís, que te acordas de mi, que estás bien, que la muerte no existe pa, yo creo que no existe, por favor, te amo, escribime , decime algo, yo voy a saber que sos vos, te quiero tanto, gracias por tanto amor, por comprenderme siempre, por quererme siempre, perdóname por no estar con vos ese dia, perdóname por no estar con vos cuando te fuiste, perdóname por no ayudarte a respirar, por no salvarte, por no abrazarte, por decirte que estaba todo bien, que no era nada, vos sabias. y yo te decía que no pasaba nada, y vos hacías como que lo creías, hubiera querido decirte tantas cosas.. para que no tuvieras miedo.. Perdóname por no sostener tu mano, por no estar ahí para que encuentre tu mirada la mía, acompañándote, perdóname papá por dejarte solo entonces, no estuve ahí, y aunque el sueño me excusa, de haber estado despierta no sé si hubiera tenido la fuerza. Perdóname por no rogarle a Dios un milagro para vos, para mi, perdóname por dejarte asi, por darlo por perdido, perdóname pa, te amo tanto, te extraño tanto.. escríbime, decime que estas bien, decime algo, decime que sos vos, te amo papi. Fuiste, sos y serás mi amor, el hombre de mi vida, quisiera ser tu ángel todavía, perdoname por ser tan egoísta, por dejarte asi, por lastimarte, por no ser un buen ángel, yo te amo. Te extraño.
Tu hija, presa de una angustia incontenible, y esperando tu respuesta. 

 

Bruno Struyve, 35 años, Tarragona, España

13 de noviembre de 2004  

YA NO ESTÁS

Tarragona, miércoles, 10 de noviembre de 2004

Querida Estíbaliz,

Hay dolor detrás de mi pecho, un dolor imposible de esconder, un dolor de corazón que en realidad me está marcando al día con enorme tristeza por haber fallado tanto a tu lado. Supongo que dentro de tu cuerpo sigue viva una pequeña parte donde yo permanezco por el pasado vivido juntamente. El tiempo pasa muy deprisa y sin darme cuenta ya hace tres meses que pusimos fin a una relación que para mi significaba todo mi futuro, una relación que tanto he intentado de hacer posible la felicidad, pero que desgraciada mis esfuerzos los erróneo por no acertar el camino correcto. Es verdad que he tenido la suerte de poder disfrutar de más de una oportunidad, pero el amor tan fuerte que sentí por ti y el gran miedo de perderte me ha trastornado mi mente de tal manera que el bloqueo mental me provocó aquellas situaciones de celos y discusiones. Nunca te he sido infiel Mi Pequeña, para mí eras un ser sagrado y lo sigues siendo, siempre te e amado con la misma intensidad y hasta hoy el día me vuelves loco por querer estar a tu lado, cada día sigo con la esperanza de poder reanudar nuestra relación que en determinado tiempo atrás nos hizo indudablemente felices. Me acuerdo como si fuera ayer la manera que me mirabas durante todo el trayecto cuando conducía el coche, en tu mirada se veía claramente la brillantez húmedo en tus ojos que determinaba el amor que tanto sentías y deseabas de mí. Nunca había visto a alguien que me mirara de tal manera, nunca había sentido un placer tan general en mi cuerpo el día que por primera vez nos besamos.

 (...) Nunca pensé que me iba encontrar de tal manera después de tres meses de separación.

Bruno Struyve

No dices nada, ni palabra, ni ruido alguno de tu ser, y es normal, ya no estás.                                               

 

Eli Camacho,  39 años, D.F., México

13 de noviembre de 2004  

ME MIRASTE INTERROGANTE Y TRISTE

Tu mirada al partir me acusó de ser cruel e injusta, me preguntó si alguna vez te había amado y yo me quedé enmudecida, cómo repetirte de nuevo lo que ya sabes sin herir tus sentimientos mi niño consentido, el hombre más lindo que he conocido…amistad es lo que siento por ti una leal y gran amistad, incondicional.

Me quedé tan confundida, sin embargo. Tengo la certeza de que actué como debía aunque no lo aceptes, eres un niño a mi lado, aunque me decías incansablemente que no se nota la diferencia de edades, más adelante el polvo  de los años me cubrirá, nada en la vida es eterno mucho menos la juventud, se apagará el brillo de mis ojos y no habrá mas la emoción de un beso.

Tu visita fue una tierna despedida, un punto y aparte; te esperan nuevos senderos y personas, yo seré solo un recuerdo que queda impregnado, la huella de un sueño y la nostalgia de un amor.

Estaré tranquila porque nunca acepté ni siquiera una caricia tuya, nunca dejé que rebasaras los limites de una gran amistad, de un gran cariño que dista mucho de ser amor; yo creo que tú tampoco me amaste, mas bien siento que me idealizaste.

 Al despedirte Volteaste a verme, regresaste sobre tus pasos … me miraste interrogante y triste.

Buena suerte niño.

 

Paz, 46 años, Viña del Mar, Chile

13 de noviembre de 2004  

ALMA SELLADA

Alma Sellada

Arranca el sello que dejaste grabado en mi alma, sí tengo aún, en almíbar tus ojos y la costumbre de no olvidarte.

Dime, cómo conservo ahora, tu perpetuo olvido.

 

YFC, 39 años, España

19 de noviembre de 2004  

SE QUEDA, ME ACOMPAÑA

Lo nuestro, ¿qué fue? Yo te lo diré, fue algo hermoso, algo que no nos atrevimos a llevar a cabo. Nuestra primera despedida tú 18 yo casi, aquella vez fue miedo, sobre todo miedo a la distancia, miedo a perder nuestras raíces porque indudablemente uno de los dos tenía que abandonar y los dos fuimos cobardes. Nuestra segunda despedida tú 23 yo casi, esta segunda vez, sólo tú sabes qué fue... Durante todos estos años he intentado comprender, he intentado saber, he intentado hablar contigo hasta que desapareciste del mapa. He viajado en dos ocasiones hasta allí, pero nunca he conseguido saber nada de ti. Siempre he pensado que cuando nos reencontrásemos volveríamos a sentir las mismas emociones de siempre, la misma química, la misma electricidad... Hoy, hoy te escribo para decirte que después de una vida hecha, de una vida deshecha, hoy encontré a una persona que me hizo sentir como lo hiciste tú... Que me hizo vibrar como lo hiciste tú, y que no huye, se queda, permanece, me acompaña. Esa persona merece que deje de pensar en ti, esa persona merece que no espere nada de ti. Lo siento, pero hoy te digo adiós.

   

(Índice de Cartas Imposibles)

 

PROHIBIDA LA REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL DE LOS TEXTOS.

Copyright © 2000-2008 [B. A. A.]. Reservados todos los derechos.

 

(Página Principal)

Página diseñada y realizada por Beatriz Alonso Aranzábal