Un lugar de encuentro para los amantes de las palabras, de la correspondencia, y de la comunicación sincera.

(Página Principal)

 

Cartas de otros marzos 

(del archivo de Cartas Sin Sellos)

 

Cartas 2007

Cada mes iré rescatando algunas de las cartas que fueron publicadas en CARTAS SIN SELLOS en años anteriores. 

Gracias a todos los que habéis contribuido, con vuestras cartas y vuestro apoyo, a construir este espacio de comunicación en Internet. 

 

 

 

¿Quieres enviar una carta? 

Haz clic en el buzón y lee las recomendaciones. 

 

Índice de Cartas Archivadas

Cartas imposibles de otros eneros

Cartas imposibles de otros febreros

Cartas imposibles de otros marzos

Cartas imposibles de otros abriles

Cartas imposibles de otros mayos

Cartas imposibles de otros junios Cartas imposibles de otros julios Cartas imposibles de otros agostos

Cartas imposibles de otros septiembres

Cartas imposibles de otros octubres

Cartas imposibles de otros noviembres

Cartas imposibles de otros diciembres

 

(Índice de Cartas Imposibles)

 

CARTAS IMPOSIBLES DE OTROS MARZOS

2006  

 

Helena, 36 años, Hermosillo, Sonora, México

2 de marzo de 2006

LA CABAÑA SIGUE AHÍ

Hola
Estos días te he tenido muy presente, he tenido muchas ganas de saber de ti, pero ya no quiero invadirte.
De pronto me di cuenta que me metí en tus espacios, y ésta será la última vez.
En ocasiones como hoy siento que todo lo pasado fue un gran sueño, tan intangible pero tan fuerte en sensaciones, de cualquier forma, no me arrepiento de nada. Todo es aprendizaje, todo enriquece el alma y te hace crecer como ser humano.
Ahora me veo diferente, soy diferente, muchas veces hablamos de amor, y siempre como antes he dicho tuve miedo que eso que llamamos el verdadero amor no existiera, pero hoy con toda claridad sé que si. Este amor, va más allá de nosotros mismos, no lo controlamos, ni lo inducimos, solo surge como manantial, se alimenta de la pasión del enamoramiento, pero cuando todo esto pasa, queda el caudal sosiego de lo que te hace amar.
No hay dolor, quizás muchas preguntas, pero ya no busco respuestas. Me era difícil escribir ahora, pero recurrí al lugar que me facilita el hablar contigo.
La cabaña sigue ahí, el río, el árbol junto a él, te siento conmigo y sigo mirando el horizonte, quizás sea tiempo de dejar de mirarlo he ir hacia el.
El miedo se ha ido…
Un beso donde quiera que te encuentres.

 

Isis, 20 años, Madrid,  España

2 de marzo de 2006

YA NADIE ME LLENA LA CARA DE COLONIA

Hola papá..
Hoy hace un mes y diez días desde que el cáncer te arrebató la vida.Y cada día que pasa, más te extraño..
Ya nadie me da dos besitos por las mañanas y me llena la cara de colonia, ya no me paso las tardes de domingo viendo la tele en el sofá como hacía contigo cuando estabas aquí, ya nadie me dice que soy la cosita mas bonita de la casa, ni me llaman ''pequeña'' como lo hacías tú..
¡Qué vacío siento papi! Te necesito aquí, con nosotras.. Me queda el consuelo de saber que estés donde estés nos estás mandando fuerza.. solo necesito que me saques la rabia que me corre por las venas, y el odio y el terror que siento hacía la muerte.
Suena el timbre... y nunca eres tú... yo te sigo esperando...
Papá.. te quiero con locura... y siento no haber sabido que estabas enfermo.. si lo hubieramos sabido quizá ahora podrías estar con mamá, y con tus dos hijas...

 

 

María, 25 años, Alicante, España

16 de marzo de 2006

ES HORA DE VOLVER LA VISTA ATRÁS

Es hora de volver la vista atrás. Así encontraré aquel camino que seguía, aquel que me ha llevado al día de hoy, pero del que me he desviado por muchas cosas, sin saber ya hacia dónde caminaba. Por la lluvia que llamó mi atención, por una foto en el periódico, por ti... las necesidades creadas por el miedo quizá me llevaron directamente a los senderos, a parar para contemplar piedrecitas del camino, a tus brazos...
¡Hay tanto que plantearse, tanto que puede muy bien ser falso...! Nada podría haberme salvado de mirar hoy por la ventanilla de mi coche, con los mismos ojos que antes, pero sin reconocerlos tan bien como antes.
¿Te ríes de mí, amigo? ¿Hacia dónde te diriges tú, amigo? ¿Decirte mi secreto? ¿para qué, para quién... para ti? Mira como mi sonrisa ilumina el camino, nadie lo ve... y yo me regocijo cuando pienso todas las cosas que no digo. Sonarán tan alto como una tormenta en el mimo cielo, al contacto con la misma nube que se enfadó... si los escuchas o no, si vienes o no, hoy han cambiado las ideas. No maldigo mi pasado, lo bendigo. Sobretodo de todas aquellas veces que están dentro de mi corazón y que no he tenido que despedir encogiéndome de hombros. Estas partes, quizá sean verdaderas... Toda la vida la pasé buscando mi camino, toda creo que la pasaré así, pero yo volveré a sentir.
¡Como se quitan las capas a una cebolla así veo yo aparecer ideas que parecían correctas como falsas! El amor, como el mayor misterio, pues se puede sentir, y no sentir, y percibir las auténticas intenciones de la gente. Son las intenciones que niegan tener pero yo las capto como vibraciones en el aire. Y no las sé explicar, pero son como pálpitos que hacen que esté más viva que nunca. Miles de cárceles hoy parecen lo que son, asfixiando la alegría, porque la alegría es un sentimiento. Pero yo volveré a sentir.
¿De verdad, queremos volver a aquellos que alguna vez nos hicieron daño? ¿Será una ley nueva, lo que pienso, huiré de ellos, lo conseguiré? No hay mayor victoria que la victoria del hombre. ¿Dónde quedó mi dignidad cuando jugaba a amar? ¿Quién dijo que tengo que temblar de miedo? ¿surgirá mi grandeza cuando deje de temblar? No es sólo mi misión ésta, es mi misión para todos, iluminar los rostros de aquellos que sean gusanos, sobretodo de los gusanos, cuantos más gusanos sean. ¿Tendré que anteponer mis sueños a todo lo que hoy me causa risa, a eso que tú defiendes? Amigo, venciendo te digo que puedes ser una niebla, como lo fueron mis utopías más fantásticas, perteneces al grupo de los "fuertes" que ya no me interesan, no me asusta tu orgullo. Podrás abandonarme, dejar de quererme y yo haré lo propio. Pero volveré a sentir. 

 

 

Anónimo, 53 años, España

23 de marzo de 2006

ME REENCONTRÉ CON TUS OJOS

Eli, ayer 20 de marzo de 2006, me di de frente con la Primavera, te encontré después de algún tiempo y me gustaría plasmar aquí lo que sentí en ese momento:
   Me reencontré de nuevo con tus preciosos ojos color miel que ya tenía casi olvidados, esos ojos que hace 45 años bloquearon mi voluntad y nublaron mi mente, esos ojos maravillosos que nunca me habría gustado dejar de contemplar.
   Hablamos, intercambiamos frases, por mi parte más o menos desafortunadas, todas encaminadas a ocultar las que realmente quería decir, (cómo me gustaría decir siempre y en todo momento lo que siento y pienso sin que tenga una repercusión negativa), me habría gustado tener el valor de decirte que te llevo queriendo desde que te conocí, que me habría gustado haber compartido mi vida contigo hasta el día de hoy y que me tienes a tu disposición para pasar a tu lado el resto de mi vida.
   Pero todo eso se quedará dentro de mí y ahora en estas líneas.
   Espero volverte a encontrar de nuevo muy pronto, hasta entonces, seguiré soñando contigo.   
Eli, te quiero.

 

 

Marga, 30 años, Vigo, España

23 de marzo de 2006

TU JAULA DE FLORES

Querido esposo:
Llevo más de siete años a tu lado y no sabes lo que significas en mi vida.
Me miro en tus ojos y veo mis bohemios días en orden, mi serenidad, mi paz, mi futuro cierto, mi cordura, mi consuelo y mi redención.
Veo a través del espejo de tu alma la persona responsable que tengo que ser, la amiga que siempre escucha, la mejor amante de tus noches, soy ama de tu casa y de tus llaves. Sin embargo, sinceramente, creo que no merezco tanto.
En mis ojos veo la eternidad, el cielo abierto, la libertad y si me doy la vuelta me veo las alas, las ganas de volar, de volver a ser viento, de vivir...
El espejo de mi alma ve tu jaula de flores, tus ansias, tus anhelos, tus deseos y todos tus sueños. Pero ve que no son los míos, que los míos serían tu tormento, tu aflición, tu duelo, tu desilusión y tu conciencia.
Hay otros ojos, otra alma, otro reflejo: mi regreso a la juventud, mi corazón a ritmo de 18 años, mi desesperación, mis mariposas, mi desorden, mi esencia.
Me castigué, me resigné a olvidarlo, te lo entregué y hoy te pido perdón, por no lograrlo. Perdón por no confesarte mi culpa.
Un perdón tan cierto como que tú nunca lo aceptarás; pero yo no viviré con este yerro.
Si la vida me entrega lo que tuve ayer y lo aceptaré, cambiaré mi destino y una vez más seguiré siendo lo que soy, lo que fui, ¡¡viento de libertad!!
Jamás te olvidaré, eres lo más grande en mi vida.

 

 

Alex, 20 años, Tijuana, México

25 de marzo de 2006

HOLA MAMÁ, SOY YO

Hola mamá, soy yo. Presta atención unos minutos, por favor. No ignores mis palabras ni les restes importancia. Necesito que las leas, todas; que las sientas; las comprendas. No quisiera que mis palabras resultaran solo un gran reproche. Quiero mamá que estas palabras marquen una diferencia en nosotros. No es mi intencion que alguna de ellas te lastime, simplemente quiero que sepas y entiendas mejor quien soy: en quien me he convertido.

No sé con certeza por qué fui yo quien tomo el papel de defensora. Desde muy chica pense que era mi deber protegerlos a ti y a papá. De qué: no sé. Pero recuerdo bien esa fuerza de determinacion que algun dia se coló en mi corazoncito de niña y de la cual no me habia podido liberar hasta hoy. Sé que siempre supiste que yo seria mas independiente que mis hermanos y de cierta manera siempre lo he sido. Pero mamá, ¿No te dabas cuenta tambien que era yo la que más necesitaba tu cariño? ¿Nunca pensaste yo tambien necesitaba la atencion que le dabas a mis hermanos aqunque no te lo pidiera a gritos? Ya pasó. Ya pasaron las tareas de la escuela y los juegos infantiles. Ya aprendi a aprender sola lo que me habria gustado me enseñaras.

Era yo muy chica pero ya sentia una urgente necesidad de cambiar para complacerte. Pensaba que algo estaba mal en mi y quería cambiarlo. Siempre fui una niña "diferente" y tu nunca me dejaste olvidarlo. Fui una buena niña mamá, piensalo, fui una buena niña. Aun asi siempre me sentí fuera de lugar.

Yo siempre he encontrado mucho sentimiento en las palabras y tú nunca te has tomado el tiempo de pensar en lo que dices. Mala suerte para mi, tal vez. Siempre me pregunto cómo seria todo si no le hubiera dado tanta importancia a lo que decias. Si como tú hubiera olvidado las ofensas despues de que las dijeras. Si me hubieras dejado hablar... si me hubieras escuchado. Pero tus palabras fueron mas grandes que las mias y un dia simplemente las abandone. ¿Te dabas cuenta de todas las palabras que mis ojos guardaban? ¿No notabas el gran nudo que tenia en la garganta? ¿No te extraño la repentina dureza en mi ser? ¡Mamá! ¡Sé que notabas esa aguda sensibilidad que dejaba salir solo en ocasiones! ¿Nunca te preguntaste por que no parecian conmoverme las cosas?

Callar tampoco funcionó. Utilice tanta energia en hacerme la fuerte que cuando ya no pude sostenerme más sola cualquier soplo del viento me tumbaba y enterraba. Y lo notaste, mamá. Recuerdo la desesperación en tus ojos... ¡Me estaba volviendo loca! Y tu no te explicabas por que. La culpa en tus ojos se la llevo la adolescencia: ya tenia yo 12 años. En esa epoca tenia regresiones a la infancia, queria volver a empezar. Tal vez si tomaba un camino diferente todo cambiaria. Gritaba para ver si alguien me escuchaba. Mamá, ¡te pedia ayuda a gritos desesperados! a mis 13 años de edad estaba convencida que seria mejor para todos si simplemente desaparecia. Mama, te busque por todos lados... te busque en muchos dioses, te busque en canciones, te busque sola en mi cuarto. Lo dije claramente: Necesitaba ayuda. Necesitaba saber que sin importar lo que pasara me querrias y estarias orgullosa de mi. ¿No podias dejar a un lado tus ideas un rato y simplemente abrazarme? Mamá, ¿No te dabas cuenta que tus palabras me lastimaban más que mis navajas? ¿Que tus miradas frias congelaban la poca felicidad que me quedaba? ¿Que tus desprecios solo hacian mas amplio el hueco dentro de mi?

Yo no segui tu camino, mamá. No pude. Me perdi intentando ser lo que tu querias que fuera. No me arrepiento ¿De que serviría? No niego que me habria gustado seguir un camino mas convencional que el que segui. Haber seguido en la escuela, haber salido con mis amigos ¡Vaya! ¡Haber tenido amigos!... Pero no fue asi. Era mucha la presion; la tuya y la mia. Todavia sentia que tenia que protegerte y hacerte feliz y no lo estaba haciendo. no solo te defraudaba a ti sino a mi tambien.
Pero nunca me escuchaste mamá. Nunca me preguntaste por que titubeaba al hablarte. Siempre criticaste que fuera antisocial pero nunca me permitiste explicar que tenia miedo a defraudar a mas personas. Siempre me reprochaste que saliera de la escuela pero nunca me preguntaste por que lo habia hecho realmente. ¿Pensaste siquiera estas cosas? ¿Las pusiste en tu agenda mental y luego se te olvido preguntarlas? ¿Te diste cuenta que te tenia miedo? ¡Mamá! Decirte cualquier cosa hasta ahora me tomaba dias y hasta semanas de planeación! No tienes ni idea desde hace cuanto me habria gustado decirte esto...

Pero nunca escuchabas mamá. Las pocas veces que logre hablar parecia que mis palabras rebotaban en tu cabeza. Y las veces que pensaba habias entendido algo, el dia que llorabas y me decias que todo iba a cambiar duraban poco. en un rato todo se habia olvidado y habiamos regresado al mismo lugar.

Ahora escuchame mamá, ¡Mamá! Dios mio, ¡Escuchame! Si no me has escuchado antes en mi vida, ¡Escuchame ahora! Lamento cualquiera que sea la causa de tu infelicidad. De verdad, mamá, te quiero y lo lamento; Pero ya no puedo llevar tus cargas en mi espalda. Ya no puedo ser la sombra de tus tristezas. Ya no puedo, mamá, ¡Ya no quiero!

¡Mirame mamá! Mirame de verdad... tengo veinte años y a tu lado me sigo sintiendo como esa indefensa niña que nunca te tuvo para protegerla, esa niña que tuvo que dejar de ser niña. Lo lamento mamá, pero hoy ya no puedo tratar de protegerte mas, ya no puedo necesitarte: Hoy yo voy a ser esa mujer que siempre necesite en mi vida. Hoy, yo mamá, voy a tomar esa manita que temblaba de miedo, voy a darme el abrazo que tanto necesite, voy a calmar el llanto desesperado que tu no quisiste oir, voy a curar las heridas que te negaste a ver, voy a decirle a esa niña que todo esta bien. Que ella va a estar bien... Y voy a estar bien, mamá. Yo se que voy a estar bien y me duele que tu lo dudes. Pero se acabo. Lo siento mamá por que te quiero, pero se acabo.

Lo sabes mamá, aqui estoy: No te ciegues a mi. No tapes tus oidos al oir mi voz. No corras lejos al sentirme cerca. No te escondas detras de esa dureza a la que estas acostumbrada. Hoy no te necesito, mamá, pero me gustaria tenerte a un lado como amiga, como confidente, como madre. Te dejo a ti la decisión: Yo me ofrezco sin paredes de por medio. Abiertos: ojos, oidos y corazón. Ya no puedo cargar con rencores, mamá, te estoy pidiendo una vez mas que me ayudes a dejarlos atras. Por favor deja tus rencores atras. Pesan mucho estos miedos y frustraciones, pesan mucho...

Si mamá, sigo siendo una niña "diferente", esa soy yo. Y me gusta quien soy. Me gusta la persona que puedo ser.

Te quiero mamá pero ya no puedo vivir tu vida: Acompañame en la mia.

 

 

Ximena, 47 años, Viña del mar, Chile

25 de marzo de 2006

BRINDIS

BRINDIS

Aún  pienso en nuestro pisco sour, brindaremos por tu santo, por nuestras vacaciones, por nuestras gotas que han caído por ahí, por nuestras fantasías, por la música, por la batería del corazón, por los oídos ansiosos, por las palabras que no nos han dicho y las que han dicho, por las avenidas y cascadas, por la razón y las espinas, por los libros perdidos y encontrados, en fin por el amor exprimido.

 

 

2005

 

Hermigua, 29 años, Las Palmas de Gran Canaria, España

13 de marzo de 2005

ME HAS MIRADO POR DENTRO 

Esta carta es para mi chico misterioso. Te conocí un domingo aburrido, como todos los domingos en nuestro barrio. Recuerdo que te acercaste a pedirme un cigarrillo y comenzamos a charlar de nada. No sentí atracción hacia ti. Eras un chico como cualquier otro. Te invité a subir a casa conmigo y mis amigas a tomar unas cervezas y tú respondiste que sí. Al final quedamos solos hasta las doce de la noche que te marchaste. Recuerdo también que a los pocos días nos empezamos a ver a diario. Uno de esos días me miraste fijamente y me dijiste que era una buena chica con ojos tristes, que presentías que había tenido que sufrir en esta vida. Era cierto. Fue justo el momento en que me enamoré de ti. Tú me has mirado por dentro, donde nadie me ha mirado, donde escondo mis secretos y donde escondo ese corazón que ya creía muerto. Te quiero mi amor. Cuando no estás a mi lado te echo de menos y muchas veces temo que un día no te vuelva a ver. Si te perdiera me hundiría. Necesito el calor de tus besos y tus abrazos. Siempre seré tuya.

 

 

La Incorregible, 45 años, Buenos Aires, Argentina

13 de marzo de 2005

PENSAMIENTOS DE TRASNOCHE 

Hola mi amor.
Te envío algunos pensamientos, de trasnoche, para enriquecer tu colección de casos terapéuticos.
Digamos que siempre experimenté el amor como en los libros, con todo lo normal y previsible que ellos suponen, sucede que contigo ¡¡¡todo es diferente!!! y lo difícil, de seguir intentándolo, es que mi esperanza se agota de tanto estrellarse contra la realidad.
¿Habré enloquecido?... Desde luego, contesto que NO, pero con mis circunstancias, estoy empezando a dudarlo.
Resumiendo, estoy enamorada de ti con toda el alma y también con mi cuerpo tan extremadamente sensible a tu piel, lo digo aunque esto provoque tu risa ¡¡¡o tu espanto!!!
¡¡¡Por favor no pierdas el sentido del humor!!!

Estoy convencida que no aprenderé jamás,
como tampoco jamás dejaré de amarte.

Definitivamente, para ti, quien eres el amor de mi vida...

 

 

Patri, 24 años, Madrid, España

16 de marzo de 2005

TE HAS CONVERTIDO EN AQUELLO QUE SOÑABAS 

Te he escrito tantas cartas, cartas que sabía nunca ibas a leer, que ni siquiera has sabido nunca que existían, y que sin embargo al reelerlas me doy cuenta de los sentimientos desgarradores y tan intensos que sentía, parece que no se puede sentir asi en la adolescencia. ¿A qué jugábamos? Ahora viendo las cosas con distancia, me doy cuenta que no hicimos más que perder una gran oportunidad para ser felices y amarnos, a veces éramos amigos, a veces no, ¿de qué dependía? siempre tan orgullosa, ahora creo que mi orgullo fue una de las causas de que no pudiéramos ser ya no digo algo mas, sino simplemente amigos. Compartimos algunos momentos de complicidad, no recuerdo el momento en que te conocí porque tengo la sensación que siempre has estado en mi vida, pero supongo que fue en preescolar, estuvimos tanto tiempo juntos. Sé que en algún momento necesitaste alejarte de mí, es increíble cuánto dolor y desolación se puede sentir en el primer amor, parece que es el fin del mundo, luego volvimos a ser amigos de forma intermitente.
Y nuestras vidas se separaron, he tenido diferentes parejas, a las que he amado y querido mucho y con las que he sido feliz, pero aun asi, si me preguntaran ¿quién ha sido mi amor? diría que tú, sin duda, el primer amor, un amor que pasó de ser un amor infantil, a un amor adolescente y juvenil.

En el fondo me alegro que nunca pasase nada entre nosotros, asi siempre te recordaré como un amor platónico en un pedestal. Serás mi amor platónico.

Sé que estás haciendo lo que más te gusta en la vida, y que eres muy bueno en lo tuyo, algún dia cuando vuelvas a España, iré a verte a un concierto y desde lejos seré feliz por verte, por compartir contigo el presente, que fue nuestro futuro y ver cómo te has convertido en aquello que soñabas y me contabas en un parque, que querías hacer, ser un gran músico, te deseo lo mejor en esta vida y ojalá de vez en cuando tengas un segundo para pensar en mí, que en algún momento sintieses algo por mí.

Un beso Jorge. 

 

 

La Niña, 23 años, Madrid, España

16 de marzo de 2005

UN DOMINGO, UNA VUELTA EN MOTO Y COMER UNA PAELLA 

Un domingo, una vuelta en moto y comer una paella.

Eso era todo, todo lo que pretendías, un sms en mi móvil invitándome a un domingo prometedor. Ir en moto, uno de mis mejores hobbies. Hacía mucho tiempo que no te veía, es más mis mayores recuerdos contigo son del colegio y... no supe más de ti, algún saludo furtivo si coincidíamos por la calle y por casualidades de la vida tú eras uno de los chicos que vino a buscarme ese día.

Pues nada, me dije: ve, sólo es eso, un paseo en moto para ir a comer una paella con amigos que hace tiempo no sabes qué es de su vida.

Y en qué se convirtió: en el día de tu partida hacia el cielo, una carretera, cuatro motos, ibas el primero y giraste la cabeza para mirar atrás... Yo no vi nada, nada de tu caída, cuando llegamos a tu altura solo permanecías tumbado en el suelo, luchando por respirar y... todo pasó tan rápido, era todo tan increíble pero al fin te cogieron los médicos y te llevaron al hospital, pensé que todo había terminado, que en unos meses te recuperarías y todo quedaría en un susto.

Otro sms, el peor que he recibido en mi vida, nada más ponía: "ha muerto". Tu cuerpo se fue pero sigues imborrable en nuestra mente, jamás te irás definitivamente.

Tu chica, de lo cual me enteré después que tenías, tu madre, tu familia, nosotros todos lloramos tu ausencia, jamas desaparecerás de nuestro recuerdo, a veces miro las estrellas y sé que estás ahi vigilando por la gente a la que quieres. A veces pienso en cuántos años pasamos juntos en el colegio, cuando años casi sin vernos y nos reencontramos ese día que seria el último para ti y el que dejara grabado en mi corazón toda la vida ,tu nombre, tu cara y nuestros recuerdos de niños.

Te echamos de menos.

Una amiga. 

 

Jorge Canchala, 19 años, Sibundoy, Colombia

23 de marzo de 2005

PODRÍA NO PENSARTE 

¡No sabes cuánto te amo aún! Podría perfectamente suprimirte de mi vida. No contestar tus llamadas. No abrirte la puerta de la casa. No pensarte. No desearte. No buscarte en ningun lugar común y no volverte a ver. Circular por las calles por donde sé que no pasas. Eliminar de mi memoria cada instante que hemos compartido. Cada recuerdo de tu recuerdo. Olvidar tu cara hasta ser capaz de no reconocerla. Responder con evasivas cuando me pregunten por tí y hacer como si no hubieras existido nunca. PERO TE AMO... Esto es para una persona que llevo amando 5 años y que nunca voy a olvidar, aunque ella ya me olvidó. 

 

Ronulfo, 32 años, Lima, Perú

23 de marzo de 2005

QUERIDO PRIMO 

Querido Primo : 

Sé que nunca recibirás esta carta, ya que no estás con nosotros físicamente, pero vives en nuestros recuerdos, especialmente en el mío, ya que éramos amigos y compañeros de un sinnúmero de palomilladas. Sabes Causita la falta que me haces, escuchar tus regaños y tus bromas, tus consejos y tus experiencias, ya han pasado 10 años desde que te fuiste y parecen que fuesen sólo dias, cuando voy a verte al cementerio se me viene todo a la mente y me quiebro ante tu tumba, me parece imposible que te hayas muerto Causita, siempre te recuerdo primo, siempre te llevare en mi corazon y en mi mente y sé que siempre estaras a mi lado ayudando y aconsejandome como cuando parabamos juntos, cómo quisiera presentarte a mi esposa a mi hija, que vieras mi casa, aunque estoy seguro que ya sabes todo eso si siempre estas conmigo, qué tonto soy. Cuando nos encontremos te voy a contar un montón de cosas y tú me contaras tambien cómo está la abuela Vale, Raul, Yahaira, la abuela Emilia, el Carita, la Tomasa y volveremos a ser felices todos juntos. Son diez años que no estas aqui. Te extraño CAUSITA. 

Tu primo

 

 

María, 37 años,  Madrid, España

30 de marzo de 2005

ÁNGULO MUERTO

Verme con falda y preocuparte era todo uno. Sabías que mostrar las piernas era signo inevitable de mi tristeza y, aunque siempre respetaste mis manías, esos días me abrazabas con tal afán que no había ángulo por el que escurrirse, y así me quedaba dentro, dormida en ti.

Acepto los pantalones por más que cierre los ojos y no logre desterrar tu ausencia. Ayer bombachos, hoy piratas, mañana de pana; acaso la avenencia entre destino y gravedad no sea más que una ilusión; acaso ambas leyes me fuercen a seguir, aunque sea disfrazada.

La araña de la esquina del techo se mueve con parsimonia. Traslado el ángulo muerto de mi campo visual a la esquina del techo, la de la araña.

Me pregunto si el talante con el que amanecen mis días, el que me hace buscarte por los ángulos del techo antes de perderme en la lucidez, es una prolongación de aquel que experimento en los sueños. ¿No serán los minutos los que lo van definiendo? A fin de cuentas, ellos nos dan cuerpo, quién sabe si identidad. Somos una sucesión de minutos, me lo decías cuando te sometían a ese estudio del sueño que te obligaba a visitar el Marañón cada mes. Pasabas la noche con dos cámaras enfilando tus movimientos
¾nunca diste con su ángulo muerto¾ y salías con un informe de tus avatares nocturnos: 3 AM sueño REM, 3.20 AM ondas alfa, 5.00 AM agitación y contorsiones, 6.10 AM placidez. Me lo leías con la inocencia del que no se entera. Te hacían dormir con un batín ridículo que apenas te cubría la entrepierna y enseguida naufragabas bajo la manta, movido por el decoro; yo te dejaba en la cama con un beso en la frente y unos cuantos electrodos dándote un aire raro, manipulable; el del corazón, desobediente, insistía en despegarse y necesitaba un refuerzo de esparadrapo para aferrarse a tus latidos. Todo para que tus sueños quedaran traducidos en un alternarse de maremotos y marejadas que dos agujas lerdas reflejaban en un papel satinado, sin sentimiento.

La araña aguanta la respiración. Mueve los ocelos en dirección a otra esquina. Una araña observadora.

A primera hora abrías los ojos y el médico arrancaba la tira que, escupida por el monitor durante la noche, aparecía por las losetas enroscada sobre sí misma. También tú te enroscabas en algunos momentos, lo confirmaba el vídeo, luego te estirabas y parecías más adulto. El registro mostraba una línea de valles y picos en gris; a veces la cordillera se detenía por falta de tinta o de oxígeno, pero enseguida remontaba hasta casi salirse del papel, como si alguien te hubiera recordado que, también dormido, debías respirar. Era yo. La misma que iba a recogerte y te encontraba en la habitación desvistiéndote de aquellos sueños que, reacios a abandonarte, giraban vertiginosamente por tu conciencia. Un caleidoscopio, me decías sonriendo. Entonces te cogía de la mano y nos invadía una intensa sensación de realidad, como si juntos nuestros sueños fueran más lúcidos o nuestra vida un falso despertar, nunca quisimos saberlo. Me confesabas, Sonia, no me siento cómodo cuando me observan los sueños. A ver si voy a estar siendo erótico, petulante o incluso procaz. Te preocupaba especialmente el sueño de las cinco, el de la agitación y las contorsiones. Temías que alguien lejano a nosotros supiera de tus ángulos muertos; jardinera de secretos, me llamabas. Yo callaba porque creía conocer hasta el último de tus ángulos, pero por si acaso te pedía, cuéntame tus sueños, cuéntamelos.

La araña ha decidido cambiar de esquina. Cinco patas en el aire y tres en el techo. Se la está jugando.

¿Mostramos un estado de ánimo cuando soñamos? Sin duda. Amaneciste ovillado sobre la almohada con una sonrisa tremenda y un lapicero en los dedos; era uno de tus viernes de hospital y te encontraron con el electrodo del pecho totalmente despegado y la cinta de papel viajando por el suelo, como muerta. En ese instante, el registro del monitor lucía calma chicha. Una voz en bata blanca me condujo hacia el ángulo del biombo y me contó que el gran latido te había llegado con el sueño de las cinco. El de la agitación y las contorsiones.

La araña no está en su esquina. Para ser araña, arriesgaba demasiado. Me pica el cuello.

No he vuelto a soñar. Me despierto con el ánimo húmedo y los sueños a medio tejer, estériles; acaricio bajo la sábana el cuaderno de imágenes con las que pintabas la noche, tus desvelos fértiles. Me incorporo y conforme las voy repasando
¾jamás me dibujaste con falda¾ introduzco el anular por el canutillo y siento, aferrada a tus latidos, que es tu alianza la que me rodea, ese ángulo muerto que ni la más lerda de las agujas fue capaz de descubrir. 

 

2004

 

Jairo, 40 años, Armenia Quindio, Colombia

3 de marzo de 2004

CARTA A UNA EX ESPOSA 

Armenia, 1 de marzo de 2004


Estimada Amiga,


Asunto: Carta a una ex esposa.

Hoy te he dado la razón, hoy fui donde tu abogado, plasmé con rabia de dolor y melancolía todo el remordimiento de dejarte ir, pero quedan como testigos todas esas torpezas que puede cometer un hombre obstinado por la pasión. Sí... intenté retenerte... quedará como testimonio todos y cada uno de mis últimos errores, ya no cabían mas en el bolso del recuerdo, ¿por qué pienso que la vida va en contra mía?, ¿o quizás soy yo el que voy cuesta arriba cuando el camino es hacia abajo?

Tengo mucho que decirte, pero ya no las escucharás, me las callaré, ¡ya es en vano! Fue todo aquello que querías escuchar en esos silencios cuando yo no estaba..., te debo esa canción, la misma que no será apropiada ahora, también la guardaré para escucharla cuando llegue el tiempo del  silencio. Sólo quiero darte gracias por todos aquellos lindos momentos, aquellos que sólo lograremos entender que fueron tan especiales cuando seamos adultos mayores.
Gracias, por esa paciencia, gracias por el hijo, el mismo regalo mas sublime que un hombre pueda tener, quiero amiga que nuestro hijo sea un premio merecido y no un error hecho vida, tengo una amistad para ofrecerte, incondicional como el mismo amor que un día nos dimos, una amistad sin resentimientos, mas bien enriquecida por todos esos errores que cometimos como esposos, cuando repares en tu corazoncito todo esa rabia y resentimiento... entonces amiga recuerda que si no está el amor, aquí estará ese amigo con los brazos abiertos para brindarte todo el apoyo.

“Por el hecho de estar sin ti ya no hay poesía, el destino otra vez me desafía....”, ya no habrá mas romanticismo, ahora habrá racionalidad cruda y pura.

“Solo una cosa te voy a pedir no le hagas caso a mi melancolía, algunos días es mas fácil sonreír pero este no es uno de aquellos días”.
“Yo te seguiré  donde vayas tú y me quedaré a tu lado...”, claro estaré presente en mi hijo... es por eso que allí podré estar por siempre...

Reciba el más fiel de los abrazos.
Por toda una vida; tu amigo,
Jairo

 

 

Juan Carlos, 27 años, México

5 de marzo de 2004

NO ESPERO NADA, PERO ESPERO

Me quedo suspendido en el vacío. Pasas rozando el jardín y contigo te llevas las últimas flores, veo el amanecer y te veo marcharte. De mi ser en ruinas sólo se escuchan ecos, risas, lamentos, como cansados de existir ¿Acaso nunca he de olvidarte? ¿Es mi destino vivir amándote? No tengo fuerzas para olvidarte y sabiéndolo me dejo llevar por el sentimiento que hoy me duele, mismo que mañana me matará.

¿Acaso es muy difícil? No me veas a mí porque no lo entenderás, sólo escucha que soy un ser humano enamorado de otro ser humano… ¿Por qué no puedes entenderlo?

Nada tengo que ganar, nunca estarás conmigo y aquí estoy… esperando, no espero nada, pero espero, no tengo fuerzas para más ya lo he decidido si no puedo vivir con nadie más y estoy seguro que eres mi felicidad entonces te seguiré esperando, porque no sé hacer otra cosa..

 

 

Preso, 25 años, Lima, Perú

5 de marzo de 2004

CARTA PARA EL TIEMPO

Carta para el tiempo...

Es difícil recordar cuando comencé a escribir esta carta, escuché las letras de una canción que decían: "escrito está por el destino...". ¿Destino? Me pregunto si la vida es un destino. Esta Noche me gustaría encontrar la respuesta en los libros de Historia, y tal vez buscarlo en el fondo mi mismo destino... La inspiración es fugaz, es como esperar ver una estrella fugaz en una noche oscura y silenciosa. Me gustaría poder llamar estrellas fugaces solo con mi voz tenue... Pasajero de la vida, a veces carcelero y preso de lo que se llama vida...

A veces me siento solo, rodeado del viento y mi pasado... Rayos de luna... las noches se hacen más largas cuando me siento frente al computador y solo intento buscarte de alguna manera; viendo pasar las cosas que me pasan por la mente el tiempo se me cruza como un perro... Me gustaría descubrir el secreto que envuelve esta noche.

Noche, escucha mi voz viuda y de nostalgia.  Rayito de Luna, tú dejaste en mí la sensación de una visión bella,  su loco frenesí voy encontrando... Es fácil poder escribir cuando no solo me acompaña la noche sino también la esperanza de encontrarte mañana... o tal vez pasado... o tal vez hoy junto con mis sueños...

Encontrarte al otro lado del computador como la primera vez ¿recuerdas? Estás en todas partes. A veces me pregunto cómo hizo mi poeta favorito para escribir tan bellas cartas describiendo al amor en mas de mil versos... tal vez una noche como ahora frente a la Luna  y frente  su soledad... solo dejo que sus manos piensen en la persona que ama... me gustaría escribir y no corregir. Entre mis triunfos y derrotas voy encontrándote. El amor no tiene espacio ni tiempo,  miles de canciones y miles de versos rodean al mundo... tal vez esta carta ayude a calmar las ansias de alguien que buscando consuelo sienta que ni el espacio ni el tiempo puedan separar la alegría por un amor distante; pero cercano cada vez que miren al cielo. Porque eso eres para mí, mi cielo, el cielo que me acompaña cada vez que miro a lo alto. Y me sonríe cada vez que despierto.  Perdóname Dios mío si en algo te reprocho, pero en este momento quisiera ser ave  para estar cerca del CIELO...

by PRESO
un Amigo Virtual Como Ustedes....

 

Juan Carlos, 27 años, México

8 de marzo de 2004

REGRESA

Y qué, ¿piensas que con lagarte se soluciona todo? Mi madre te está esperando, y si bien es cierto que yo no quiero hablar contigo, es muy distinto a no querer saber de ti. Recapacita, ¿dónde estás? ¿Por qué ni vienes? Por muy molesto que esté contigo necesito saber que estás bien, por favor regresa.

Atentamente

Tu hermano

 

 

Juanita, 21 años, Colombia

8 de marzo de 2004

"LA CULPA ES DE UNO CUANDO NO ENAMORA"

Hola mi "amigo fraterno".
No sabes cuánto tiempo me he guardado lo que ahora te escribo. ¿Te hueles que es lo que quiero decirte? Creo que sí, creo que desde hace tiempo lo sabes, porque a pesar de que nuestros encuentros son cálidos y sinceros, siempre son breves. Siempre me reiteras tu "presencia volátil", escurridiza. No sé por qué, desde el primer momento que te vi, algo me atrajo hacia ti; muchas veces he pensado que es tu dulzura, esa capacidad tuya de ser terriblemente tierno y cercano cuando te acercas, esa habilidad de transmitir calidez con el gesto mas "simple"; pero sobretodo me atrajo lo que piensas, lo que defiendes, tu disponibilidad para "hacer tu parte", para cambiar este mundo tan loco, injusto y desagradecido.
Desde hace tiempo te ganaste un lugar en mi corazón, lugar que ha ido creciendo, se está mezclando con los ideales, las ilusiones y sin que yo pudiera evitarlo, y más bien, deseándolo mucho se ha convertido en amor.
Aunque tal vez nunca llegues a saberlo, tenía que decirlo, sacarlo de mi alma una vez por todas. Porque como dice Benedetti, "la culpa es de uno cuando no enamora".

Hasta siempre.

 

 

Adrián, 39 años, En algún lugar del Universo

17 de marzo de 2004

ENTRA EN MIS SUEÑOS Y HÁBLAME

Esta carta que sí es imposible físicamente porque no podrá llegar a su destino, sencillamente porque ella ya no esta aquí, pero sé que en el mismo instante en que la estoy escribiendo ella debe estar viéndome. Sí, es para ti y dedicada a ti, Janeth (Cinderella), vivías en Virginia USA y te conocí en el año 2000, fue nuestra primera vez en la que chateamos hasta el amanecer wowwwww ¿recuerdas? Fueron casi 14 horas escribiendo cualquier cantidad de frases, me encariñé tanto contigo que a partir de allí donde yo estaba quería estar cerca de una computadora para entrar y encontrarte, para poder seguir manteniendo nuestras líneas. Nos dijimos de todo, y ya han pasado 4 años de tu partida y ya no estás conmigo, sólo recuerdo tus lineas porque lo único que conservo de ti fue el email que me mandó tu hija diciéndome lo que te había pasado y en cierto modo me siento culpable de tu ausencia, porque siento que tú querías llegar rápido para encontrarte conmigo y no llegaste porque un santo accidente cegó la ilusión de nuestro encuentro. He tratado de mandarle email a nuestra hija (sí, lo sé, no es mía físicamente, pero la siento mía) y he querido coincidir con ella pero me ha sido inútil. Ya son 4 años y dos meses de tu partida, te fuiste pero tus recuerdos quedan conmigo, no tengo una foto tuya para poder recodarte completa pero mi corazón siempre estará contigo en cualquier parte del universo que estés. Sólo quiero decirte que si me necesitas búscame ya sabes donde estoy, entra en mis sueños y háblame o escríbeme como tú quieras, pero no dejes de buscarme. Si me necesitas para eso me tienes, por otra parte lo nuevo que te puedo contar es que tengo 3 hembras y 3 varones y quiero darles todo lo que yo no tuve y necesito de ti para que me ayudes, cuento contigo para lograrlo, asi que te estaré esperando sé que vendrás porque sabes el inmenso amor que te tengo.
Vivirás en mis recuerdos por siempre.
Para que nunca me olvides y me recuerdes por siempre
Tuyo siempre
Adrian

 

María, 27 años, Egipto

16 de marzo de 2004

PERDONÁME

P.D:

Sólo quiero escribirte una vez en toda mi vida... que sí, que tenés razón. Que no me jugué, que no te esperé, que no te di la posibilidad de saberlo. Te amé muchísimo, ¡tanto que no podrías creerlo! Jamás voy a aceptarlo, sería volver a lastimarnos. Pero él llegó a mi casa con tanta anticipación y con su corazón único y lo quise taaanto taanto, me dio taaaaanto taaanto que jamás pude dejar de pensar en él. Perdonáme porque pude obviarte y sin embargo no fue así. Perdonáme por amarte con locura y jamás decírtelo. Perdonáme por no correr mi mirada ese abril.-

 

 

Adriana, 21 años, Oviedo, España

17 de marzo de 2004

SOLO, SOLA

Solo, sola... juntos en sueños y recuerdos, separados por meses días y horas, sólo tiempo... solo, sola.

 

 

Saray, 19 años, Madrid, España

22 de marzo de 2004

DECIRTE LO QUE SENTÍA 

Esta carta nunca jamás podrá llegar en mano a su destinatario, porque él fue víctima el pasado 11-M del tren que explotó frente a la calle Téllez... sólo espero que desde el lugar donde esté pueda leer mis palabras...

El jueves pasado me levanté como todas las mañanas, había huelga y no tenía clase pero sabía que tú tenías que ir a la facultad para hacer un trabajo y aquél era el día perfecto para decirte lo que tantos otros días había callado... Había decidido decirte por fin lo que sentía por ti, lo que desde hacía varios años llevaba callando.
Subí al ten en Alcalá como todas las mañanas, me quedé cerca de la puerta para poder verte y decirte que montaras en mi vagón, pero como siempre el vagón iba a reventar así que no pudiste montar en mi mismo vagón... Me saludaste sonriendo y vi cómo te alejabas hacia los vagones posteriores... Pensé en atravesar el vagón y pasar hasta el tuyo, pero me arrepentí de decirte lo que había decidido... Tuve miedo, (o eso pensé, porque sólo ahora sé lo que es el miedo)... Cuando me desperté estaba segura de decirte que sentía algo muy importante por ti, que te quería, que cada mañana me despertaba con la ilusión de volver a verte y cada noche me dormía soñando que estabas a mi lado... Nuestra amistad era mucho más para mí y tenía la extraña sensación de que tú empezabas a sentir algo por mí pero sabía que tú nunca te atreverías a decirme nada por eso había decidido hacerlo yo, pero no fui capaz. Me quedé en la puerta del vagón y pensé que quizá una vez en Atocha, cuando te viera de cerca sería capaz de decírtelo... Maldita sea, por mi estúpido temor no fui capaz de llegar hasta tu vagón. Perdóname, perdóname por favor... Sé que debería haber ido, yo te quería y mi sitio estaba junto a ti... Dios mío cuando hubo la primera explosión el pánico se hizo dueño de mis sentidos y salí corriendo, no sé hacia dónde ni cómo... Me recuerdo en las vías, corriendo, no escuchaba ni veía nada... hasta que paré, hasta que miré atrás, hasta que reaccioné... Hasta que pensé en ti. Tu vagón estaba destrozado, no sabía exactamente si ése era el tuyo pero corrí hacia él, tenía que encontrarte... Creo que mientras te buscaba tuve que pararme con varias personas que me pedían ayuda, pero yo te buscaba a ti, necesitaba encontrarte... Y te encontré, tú me mirabas, sólo me mirabas, y yo... yo sólo te miré. Maldita sea, no fui capaz de decirte nada... Sólo me mirabas y yo te miraba y sentí que te amaba, sentí que te quería más que a mi propia vida... entonces sentí que me mataban... Me retiraron de tu cuerpo sin vida cuando tú aún me mirabas.

 

 

Inés, 40 años, Tarragona, España

26 de marzo de 2004

TE AGUANTO POR LÁSTIMA

Te escribo esto sabiendo que jamás tendré el valor de mandarlo, sabiendo que soy cobarde por no decirte sinceramente lo que pienso, decirte de una vez que ya no te amo.

No te amo y sé por qué, no es sólo un sentimiento de rechazo que tengo hacia ti, no te amo porque no me has sabido amar, no te amo porque no has estado a la altura de mi amor.

Y sin embargo no puedo alejarme de tu lado ya que soy tu sostén económico. Si yo te echo de mi lado... ¿Cómo vas a a comer? ¿Cómo podrás darte esa vida que te das?

Te aguanto por lástima, por esos dos hijos maravillosos, por mil cosas más, y mientras tanto no puedo encontrar alguien que merezca ese raudal de amor que hay en mí.

Adiós, mi ex amor, mi dulce ex amor, nunca lo sabrás, por eso lanzo esta queja al viento, por eso lloro cuando no me ves, porque ya no te quiero.

 

 

Clyde, 52 años, Buenos Aires, Argentina

29 de marzo de 2004

ME DESPIDO DEL MISMO MODO QUE VOS

Mi queridísima BB,

Ésta es mi última noche en esta ciudad a la que no pertenezco pero que con tanto cariño me ha recibido.  Es de alguna manera como el cierre de una etapa, en la cual alterné por la triste soledad y la alegría, entre otras cosas, de haber vuelto a comunicarme con vos de un modo tan sincero.

No respondí a tu último e-mail como hubiera querido hacerlo, pues fue claro para mí el pedido que me hiciste en el mismo de que me aleje de tu vida, para ya no perturbarte más.  Y elegiste, debo admitirlo, una manera hermosísima de hacer tan doloroso pedido.

Nosotros que nos queremos tanto debemos separarnos, no me preguntes más...
No es falta de cariño, te quiero con el alma...
¡¡¡Te juro que te adoro!!!... y en nombre de este amor y por tu bien...
Te digo adiós...

Pero tal vez algún día quieras saber que sí hubo una respuesta de mi parte a tus cuestionamientos, y por eso la existencia de esta carta, que tampoco podrá ser tan extensa como quisiera por las características mismas de este servicio. 

Por ello solo me limitaré a decirte mi pequeña BB, que no dudes que he estado profundamente enamorado de vos.  No entiendo yo cómo me reprochas el que no me haya separado cuando fuiste vos misma la que me suplicó que no lo hiciera. Y por otro lado te pregunto… ¿Estar viviendo a 10.000 kms de mi familia, no es estar separado? 

Si las cosas no son más terminantes entre mi mujer y yo, es simplemente porque ambos tenemos un amor muy grande hacia nuestros hijos y a pesar de todo, hemos decidido aprovechar esta circunstancia de mi viaje, para evitarles un sufrimiento mayor a ellos y darnos al mismo tiempo una oportunidad a nosotros mismos.

Me decís que no entendés como no me jugué, cuando en realidad lo hice de un modo en el cual ni yo mismo hubiera pensado que podría llegar a ser capaz.  Estuve dispuesto y lo sabes bien mi BB, a dejar todo… mi credo, mi pasado, mi religión…

¿Celos?  Sí… Sería absurdo que lo niegue.  Quien ama, no puede evitar los celos.  Pero lo das un sentido negativo, cuando creo que mucho mejor te sentirías si lo vieras como lo veo yo.  Sentí que te perdía… Y entonces reaccioné como lo hice, pensando que de ese modo no te perdería.  Reaccioné de ese modo, pensando que – como te lo dije aquel día – te haría feliz que pudiera por ejemplo, decir TE AMO delante de tu propia madre.

Te amé mucho BB.  Y yo sé que lo sabes.  Nadie hace todo lo que yo hice y que vos misma mencionas en tu mail (CD’s, poesías, sorpresas, viajes, pasacalles, etc.) si no esta TONTAMENTE ENAMORADO como yo lo estuve.

No reniego de todas mis contradicciones.  Sé que me he equivocado muchas veces y otras tantas he pedido perdón.  Pero no dudes que te he amado profundamente, y que he gozado y sufrido por ese amor de un modo que no podés llegar a comprender.

Hago propia tu hermosa idea y me despido del mismo modo que vos lo hiciste.

¡¡¡Te juro que te adoro!!!... y en nombre de este amor y por tu bien...
Te digo adiós...

TA, STA

 

Alejandra, 26 años, Colombia

29 de marzo de 2004

CADA DÍA ESTOY EN LAS NUBES Y EN EL INFIERNO

No estás obligado a amarme, lo sé. Pero me es imposible actuar con sensatez y cordura. Siento que te odio porque no me amas, no me es suficiente tu amistad. No me conformo con eso, con las sobras de tu tiempo y de los pequeños espacios en tu corazón.

Te di mi ternura, mi amistad, mis palabras bonitas, mis anhelos, mis abrazos, mis besos sinceros en tu mejillita, mis sonrisas, mis sueños, mi paciencia, mis canciones, mi tiempo, mi amor. Ahora lo revierto y te entrego un corazón frío, unas palabras simples y cargadas de rencor y desconsuelo. Es esa mi armadura para el desamor. Pero si algún día quieres despojarme de ella, en lo profundo encontrarás a la eterna enamorada de siempre.

Me asusta no poder centrar mi atención en alguien diferente a ti. Llevo varios años en esta agonía que nada bueno me ha traído. Te amo porque eres lo que siempre he soñado, te odio porque yo no soy eso para ti.

Cada día estoy en las nubes y en el infierno.

 

2003

 

Abril, Argentina

7 de marzo de 2003

LA ÚLTIMA VEZ QUE NOS VIMOS

A oscuras, sólo me ilumina el monitor. Estoy otra vez con insomnio. En la radio no hay palabras, una inaguantable melodía me mantiene despabilada. Mientras, busco algo para dejar de pensar en vos. Al menos, para poder dormir esta noche. Pero no puedo, siempre pienso en vos.
  Justamente ayer me crucé con alguien similar a vos. Fue morir un segundo. Se me fue el aire, se entumeció mi sangre. Miles de imágenes pasaban por mi cabeza en un solo segundo. El más largo, que terminó justo cuando distinguí que no eras vos. Y seguí andando. Pensando. Siempre que pienso en vos, me viene la imagen de la última vez que nos vimos. Me mostrabas unas fotos y hablabas. Era una despedida que no tenía que sonar a despedida, y no lo hizo. Hablabas, no sé que decías, no te escuchaba. Inspeccionaba tu barba, cuando te conocí no la tenías. Tus ojos, brillaban, imposible dejar de mirarlos. Me deslicé a tus labios, se movían despacio, y los humedecías. Me sugerían probarlos, y no lo hice. Pensé que sería lo mejor.
  Me acuerdo que una noche como ésta, pero sin lluvia, caminábamos por la ciudad. Hacía frío, como acá, y estábamos abrazados. Las calles parecían haberse helado, y nadie las disfrutaba. Caminábamos rápido, como si la sombra de los árboles que nos rodeaban, nos irían a atrapar. Hacía frío, mucho frío. Cruzamos la calle después de dejar que pase un taxi; que de ser otra la situación lo hubiera frenado para llegar de una buena vez a mi habitación, recostarme y no enterarme de nada hasta el amanecer. Pero estaba con vos, y los dos queríamos lo mismo.
 Cada vez que suena el teléfono y escucho tu voz... me acuerdo de tu cara, imagino los gestos que debés estar haciendo mientras hablamos. Hacia dónde va tu mirada. Sugestiva. Dan ganas de tenerte cerca, oler el perfume de tu piel, mirarte y recibir tus sonrisas. Miles de imágenes pasan por mi cabeza en un solo segundo, reviviendo encuentros, que a esta altura ya no sé si existieron, si te soñé.

 

Elizabeth, 22 años, Chimbote, Perú

14 de marzo de 2003

VIVIR SIN TI

¿Después de tu ausencia hay vida?
Digamos que sí, con cierta alegría, con poco ánimo, con mucha nostalgia, con raras lagrimas, con mínimas ilusiones, e infinitos deseos de tu regreso.
Y el no saber si llegaré a la felicidad, llevando esta cadena que envuelve mi corazón, a veces detiene mis objetivos, pero si te vas, es porque el destino supuso que no existiría dicha entre tú y yo; pues entonces lo que queda es vivir sin ti.
Más inmenso es el sufrimiento al tenerte aquí y que tú estés allá en lo imposible.
Tu ausencia viene con lagrimas, pero asi ha de ser si quiero vivir por mí.

 

 

El Ropavejero, 28 años, Tangamandapio

18 de marzo de 2003

YA SE FUERON

Nada ni la porquería
que me entregan cada día
nada ni la sonrisa
con la que bañan mi cuerpo
nada ni la lluvia
que va hacia el cielo
nada absolutamente nada

ya se fueron
respirando bajo mi almohada
las penas
alegrías
todas esas emociones
quedan sólo residuos
de lo de antes
caudales y cataratas
sentimientos que ya no volverán
que los tienes tú
egoísta
posesiva
asesina
linda criatura. 

 

 

JT- Dario, 41 años, Paris, Francia

25 de marzo de 2003

NUEVAS PALABRAS SIN BÚSQUEDA

Nuevas palabras sin búsqueda

Para dejarte de soñar paso hoy de mi vieja alegría
Volteo a ver el exiguo guardarropas del recuerdo
Y la soledad menos dura deja de ser mental
Reproduce en la brisa fresca una artificial mirada del tiempo

La camisola sin botones aun huele a lavanda
El reloj de pared descansa en nuestra cama
los primeros escalofríos se quedan desnudos
el sudor del parnaso burlonamente llama…

Y tan lleno de sorpresas he negado descorrer el picaporte
Dormitas y danzas apasionadamente como un espectro
Y vuelvo al enfado.
A la hermosa demencia de mis noches continuas

¿Sueño inquieto te preocupa que yo duerma en tu reflejo
O simplemente me pides ignorar el mundo?

Solo digo que es alta y durante el año flor silvestre
Que Mi olvido no fue su empeño entrecortado por las iras
nunca fue dueño del misterio enamorado de ti
ni eco de una tibia sensación embalsada en mí
Nos encanta la llegada y la salida de los aviones
Los trenes, el vacío de las fantasíias de poemas perdidos
Un beso en los labios para olvidar las circunstancias

A fuerza de estar juntos boca a boca
Nos seguimos viendo en el mismo sueño 
Frente a frente comiendo una ensalada de vegetales
La misma ensalada donde tantos años han pasado.


JT-Dario  / Paris 24 marzo 2003

 

 

Miriam, 47 años, Mérida, Venezuela

28 de marzo de 2003

TENAZ ROCA Y DULCE BOCA

Juan Carlos, mi amor español... especialmente para ti...
Quiero soplarle nuevas canciones al viento, esperar lo imposible,  segura de que no cambiarás de opinión. Yo te he visto hacerlo muchas veces, pero quiero creer que sabrás ser firme... sobre todo porque ya sabes cuánto espero y cuánto te quiero.
Siento tu solidez, tu firmeza, tu fiabilidad, te oigo cálida, serena, suavemente. Como tú, yo sé esperar milagros, te he visto ser a la vez tenaz roca y dulce boca, y ya no he dudado más de mi fe... Ahora quiero mostrarte todos los caminos que me llevan hacia ti. Tu entrega serena, tu constancia, tu vehemencia en el amor, tu pasión desatada. Te veo crear realidades con hilos de sueño, edificios con imágenes, creo en ti... te amo. Quiero ofrecerte espuelas de plata que hagan que tus bríos se levanten, atardeceres de oro que llenen tu alma, y mis besos. Quiero de ti tu presencia firme, tu nobleza, tu resistencia a los envites del mar, tu negativa a ser hueco... Después de lo bueno, quiero lo mejor, me has mostrado tu ternura... y me gustaría sentarme a tu lado. Siendo tu compañía he encontrado un largo lago, un puente entre dos islas, un escudo y rica sopa de corazón pleno. Si tu quisieras oír, como sabes hacerlo, entre dos sonidos un instante, entre dos susurros un anhelo. Si tu quisieras ver, mirarías a la vez a mis dos ojos, y no te sorprendería encontrar la última pieza de tu puzzle de tiempo, y sabrías que tu búsqueda ha acabado...
Juan Carlos... me regalaste un momento maravilloso... esta mañana...
Te amo... y te amaré por siempre...
Miriam 

 

2002

 

Mohime, 26 años, Madrid (España)

19 de marzo de 2002

LUNES DE CONSECUENCIAS

Reflexionar sobre lo que se hace o deja de hacer es contraproducente, es mucho mejor actuar por impulsos, aunque a veces el actuar así te lleva a pensar si deberías o no haberlo hecho. Este fin de semana ha estado lleno de impulsos, y el lunes, lleno de consecuencias.
El viernes en un sitio oscuro conocimos lo que nunca quisiéramos ser a pesar de no saber lo que realmente queremos ser. Saber lo que no quiero y no saber lo que quiero, es algo que me ha pasado desde que tengo uso de razón. Fiesta tonta habitada por gente tonta y yo también tonto por ir. Y supongo que al haber respirado aire ya respirado por tontos, uno acaba haciendo tonterías.
Una niña que olvidé en su habitación hace mucho apareció más guapa que nunca y me regaló los oídos acariciando mi ego con cada palabra. Niña me dijo que su vida era una escalera, que cada cosa que hacía era un escalón y que yo estaba en el tejado, esperando. Mi amigo del pelo raro me ayudó y me escondí tras un vaso el resto de la noche. La noche seguía siendo tonta, y yo contagiado, salí a que el viento se llevase consigo la tontería que se había posado en mi cabeza. Niña sale, y se acerca otra vez a regalarme los oídos, aunque esta vez fue distinto, porque niña se acerca tanto que me muerde la boca, intento alejarme pero el olor de su cuello me tira de la nariz con el propósito de que no me separe. Su boca es una ventana y yo me dejo caer, las cortinas no me molestan, me siento sucio pero me gusta, como un cerdo revolcándose en el barro.
Beso y no pienso, porque si pienso, no beso. Niña me muerde pero no me duele. Bueno, me duele pero me gusta. Creo que todos tenemos nuestro punto masoquista, es como cuando tienes una llaga en la boca y no paras de jugar en ella con la lengua. De pequeño jugaba a poner el brazo sobre el radiador para ver cuánto aguantaba. Ahora sigo haciendo lo mismo con cada persona que conozco.
Mientras niña bebe en mi cuello miro al cielo buscando un vaso para esconderme, o un amigo con el pelo raro que vuelva a salvarme… y aparece, mirándome con cara de “eres tonto”. Me lleva de nuevo dentro y cuando miro atrás, niña ya no está. La busco dentro para decirle que soy tonto y que no debería haberlo hecho, que hace tiempo que me caí de su tejado, que al final de su escalera al igual que en la mía, lo único que hay es otra escalera que baja, que los escalones que ahora sube tendrá que volver a bajarlos. Dejo de buscar la frase perfecta que tal vez no exista.
-no puedo decirte que subas a un barco que no sabe dónde va-
-no me importa-
-tú a mí sí me importas, no quiero que te ahogues si yo me ahogo, soy un barco viejo que no está seguro de tener ancla-
-antes no eras así-
-por eso quiero que me recuerdes como antes, con el viento en las velas-.
-eres un payaso-
-si fuese un payaso te haría reír, y ahora estás llorando-
-lloro porque me da la gana-
-llora lo que quieras, pero no por mí-.
Me besa y se ríe, un beso de mentira que no sabe a nada. Es como decirte que SÍ mientras muevo la cabeza de lado a lado, como decirte que NO cuando la muevo de arriba abajo. Te quiero pero no quiero quererte, te estoy empezando a querer y ya tengo miedo. Hoy es lunes, y todo lo que escribo son consecuencias.

 

 

Rodolfo Carmona, 34 años, Torrevieja (España)

23 de marzo de 2002

ES LA NOCHE DE TU DUELO

Las palabras son demasiado frágiles para hablar de la tristeza, demasiado artificiales como para dejar entrever más allá de cuatro verdades.
Hay momentos, instantes donde vivir duele y duele profundo, adentro. Toca fondo y desgarra. Momentos donde la vida es un pozo detenido, un grito, un sollozo, un duelo.
Sé zambullirme en la alegría, sé. Pero no sé esconderme de la herida. De esa herida por la que brotan la sangre y las entrañas.
Hay palabras que uno no digiere nunca, palabras por las que siempre se paga un pecio; palabras que no debieran ser escritas, y por eso mismo, no pueden dejar de serlo.
Hoy os hablo de una partida, una muerte, una huida. Hoy os digo que no hay luz en la tiniebla.
Se detuvo un corazón aún no nacido, un corazón inconcluso marchitado en sus raíces. Se detuvo y nos detuvo el aliento y la garganta.
Tres meses. No hay edad para definir tres meses.
Nunca conoceremos su rostro, si era niño o niña. Nunca lo sabremos. No tendrá imagen, ni recuerdos, ni sonrisas. No tendrá.
Todo se apaga. Todo se cubre de luto en mi interior. Afuera todo sigue, todo brotas, es primavera. No se detiene la vida con la muerte, ni recuerda después las emociones de los olvidados.
Hay un osario común donde nadie deposita flores ni respetos. Un osario donde se cobijan una multitud de huesos innombrados.
Se hace este texto una carta imposible, un buzón inexistente la esperará en vano. Un carta en la que me siento torpe y traidor.
Te habla tu tío. Este triste tío que hoy te ama por encima de todas las cosas. Este tío que hoy 21 de marzo supo de tu muerte y de su muerte.
Te ibas a llamar José Antonio o un nombre guanche de mujer. Te ibas a llamar... qué difícil es hablar en condicional cuando todo el futuro nos esperaba.
Hoy rezar no me sirve de nada. No me sirve. Esta zozobra, este naufragio no tienen consuelo posible.
Vivimos en un tiempo en donde uno tiene que estar sonriente y jovial a todas horas.
Nos escondemos del dolor. Pero esta noche no quiero marcharme. Esta noche es la noche de tu duelo... ¿cómo dejarte solo?
Va a ser una larga madrugada. Seguro que me vence el cansancio.
Seguro que algún día nos daremos un abrazo. Algún día tu imagen será luz y por fin veré tu risa. Algún día comprenderé el por qué de todo este dolor que me destroza.
Mientras tanto te lloro y me arranco el corazón. Mientras tanto dejaré sonar esta música, dejaré de ser yo para ser tu. Te amo. Lo siento. No puedo decirte más. Nos vemos.

 

 

Tontarosa, 29 años, (Argentina)

31 de marzo de 2002

NO ALCANZAN LOS MAILS

Amor:
Estoy rota amor... me duele el cuerpo de vivir sin vos. Me duelen los ojos de ver el sol que se ríe de mí, que se ríe de mi mirada triste cuando me despierto y no estás...
Ay, amor... quisiera ser tan linda para ti, quisiera ser tan alegre para ti, quisiera ser tu flor, tu agua, tu estrella, tu hada azul, tu dicha.
Pero aquí estoy amor a mas de 10.000 km de distancia de vos, con mi voz que no se atreve a salir... y te visito en sueños, y me vuelvo tu ángel de la guarda para cuidarte, para quererte desde lejos y en silencio.
Pero Amor, me falta el aire si me faltás vos, me falta la alegría si me faltás vos... mis ojos negros están opacos y sin brillo si no veo tus ojos mirándome... y me muero de rabia cuando tengo que callarme mis abrazos y mis besos -callarlos- porque no alcanzan los mails, no alcanzan las cartas, no alcanza el teléfono para morder tu boca, para besar tu frente, para dormir serena a tu lado.
Y me quedo callada al borde de tu alma, al borde de tu cama, al borde de la la línea telefónica, al borde del papel como si yo fuera sólo una foto de antaño, como si te quisiera desde otros tiempos, más lejanos, como si tu mundo y mi mundo fueran paralelos, muy cercanos pero paralelos... me quedo callada Amor con mi puñado de besos, con mi ramillete de abrazos, con mis ojos tristes que te buscan en cada maldito mail que llega a mi correo electrónico.
Amor, mi alma está contigo, no desde ayer sino desde antes de nacer, mi corazón y mi mente al encontrarte a vos encontraron dónde se refugiaba mi alma todo este tiempo, y aquí, lejos de vos, sólo queda mi cuerpo vacío, opaco, atado a otra tierra, esperando que un día tu mano tome mi mano, tus ojos miren mis ojos, tu boca muerda mi boca y podamos dormir tranquilos en algún lugar de este mundo que hoy se me hace demasiado grande.
Pero Amor, si en esta vida, mi cuerpo debe seguir separado de mi alma que hoy está contigo, te pido que la cuides, yo te voy a estar esperando al final del camino, para reunirme contigo.
Siempre besos.
Esta tontarosa.

 

2001

  

Linda, 22 años

Jalisco (México)19 de marzo de 2001

  Pudiste ser el padre perfecto:
pudiste pero no quisiste, fue más tu cobardía que el valor de conocerlo, hoy me encuentro con una dura lección llena de tristeza ya que no quisiste enamorarte de aquel pequeño que hoy pide por ti y por mí en el cielo, hubiera querido tenerlo en mis brazos igual que a ti, pero la vida me arrebató de un solo golpe mis dos grandes amores: tú y nuestro hijo.
Hoy por hoy quisiera ver tus ojos tan bellos mirándome, y quisiera escuchar de tus labios palabras que yo sé que nunca escucharé, pido a Dios que algún día recuerdes que un ángel nos ha unido para toda la vida y mas allá.
Te amo y te amaré toda la vida.

 

 

Índice de Cartas Archivadas

Cartas imposibles de otros eneros

Cartas imposibles de otros febreros

Cartas imposibles de otros marzos

Cartas imposibles de otros abriles

Cartas imposibles de otros mayos

Cartas imposibles de otros junios Cartas imposibles de otros julios Cartas imposibles de otros agostos

Cartas imposibles de otros septiembres

Cartas imposibles de otros octubres

Cartas imposibles de otros noviembres

Cartas imposibles de otros diciembres

(Índice de Cartas Imposibles)

 

PROHIBIDA LA REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL DE LOS TEXTOS.

Copyright © 2000-2008 [B. A. A.]. Reservados todos los derechos.

 

(Página Principal)

Página diseñada y realizada por Beatriz Alonso Aranzábal