|
Bueno Goor no sé ni cómo empezar a escribirte esto… Mira Maely eres esa primera persona que mis ojos tuvieron el placer de ver de una forma distinta, quien me hizo sentir por primera vez tantas cosquillas. Sabes todo este tiempo he pensado que llegarte a conocer fue lo mejor que me pudo pasar en esta vida. Recuerdo cuando te conocí en persona, hace ya más 4 meses, me volviste loco apenas te vi, tú me hablabas, yo reía, se me secaba la voz. No sabía que decir… Recuerdo que solo te podía ver 1 vez por semana, por eso te veía los viernes, me sabia tus horarios de llegada y de ida, cuando te veía bajar mi cuerpo comenzaba a temblar y andabas hacia mí, yo llegaba 3 cuartos de hora antes a la parada para no perderme ni un minuto a tu lado, en esas horas mis amigos ya no existían para mí, porque solo quería estar contigo, nadie más, para sentirte cerca y para que agarraras la mano y me dijeras que me querías. Hoy se cumplen 4 meses del dia que te conocí en persona…del día que empezamos… Quiero que sepas lo que siento y he sentido hasta ahora, necesito que comprendas que nunca te olvidé y jamás lo hare, el solo hecho de saber de ti me alegra y a la vez me entristece, me alegra por que verte aunque sea por fotos me hace bien, muchísimo bien, verte ahí toda preciosa porque no hay nada más hermoso en la tierra que una niña y que no hay niña más hermosa que tú, sabes? Te amo y nunca te voy a olvidar porque significas mucho para mí y puedo decirte con toda convicción que te quise, te quiero y te querré eternamente. Ha pasado el tiempo y sé que es poco lo que ha pasado, pero no puedo evitar extrañarte tanto, lo peor es que el único que comprende cuando te extraño y te necesito soy yo mismo... Sin querer, te convertí en una persona muy especial en mi vida...La única capaz de entender mis problemas, mis angustias, la persona que mejor me escuchaba eras tú. Aquella persona que con pocas frases lograba calmar mis más grandes pesares, mis angustias y con simples palabras, que tal vez a mí nunca se me hubieran ocurrido, sentía que le dabas solución a mis problemas. Eres la mujer perfecta para mí, la mujer con la que siempre había soñado, la que esperaba soñar cada noche al dormir. Y buff… igual pensabas que me había olvidado de ti, que te había sacado de mi cabeza como por así decirse de un “suspiro”. Pero no ha sido así, de hecho aunque hayan pasado ya unos meses, sigues metida en mi cabeza. Porque te alejas caminado y mi vida se desmorona, porque lo que quiero es sentir tu respiración; y sé que no puede ser, que no es tan fácil, conservo la foto que me diste en la cartera, la miro a diario y me pongo triste porque ya no estás a mi lado… sigo mirando constantemente tu perfil y tus fotos, y no sé porque cada día te veo mucho más guapa que el anterior. Supongo, que serán manías mías, esas manías que igual odiabas, esas manías que igual en el fondo te gustaban. Y es que todavía no comprendo cómo acabo todo y porque. Te echo de menos, y no sabes cuánto. Te juro que lo daría todo por tenerte entre mis brazos, o por borrar todo lo que paso. Y es que he dejado de dormir por las noches, y he dejado de soñar contigo, ahora solo tengo pesadillas, en las que tú te marchas para siempre, en las que yo no puedo ni si quiera despedirme. Solo deseo, que algún día te tenga otra vez entre mis brazos, y que cuando yo este mal, como ahora, estés tu a mi lado para darme una caricia, y para apoyarme. Porque tú eres la única que me hace llorar, pero eres la única que puede hacerme reír. En tan poco tiempo supe que eras la única persona que quiero en mi vida, la única que es para mí, la única de mi tipo, y jamás encontrare a otra persona como tú. Me hiciste que cada instante junto a ti, fuera tan especial, me hiciste echarte de menos, y no es solo eso, me hiciste borrar mi mundo. Y ahora mi mundo eres TÚ…Y es que buff… Ahora no puedo vivir si no estás a mi lado, si no escucho que me dices una vez más TEAMO. Si tú te vas no me queda nada, la luz de mi habitación se apaga y mis pensamientos solo repiten tu nombre…tu nombre, y aquella fecha que recordare siempre “Uno de agosto de Dos mil Once”
|